Entre Cielo y Tierra: “Los Nuevos Mercados Turísticos para Latinoamérica”

Varios países latinoamericanos y del Caribe han puesto sobre la mesa el tema de captación de nuevos mercados para poder crecer sostenidamente. El cometido no es sencillo, a pesar de que América Latina tienen suficientes recursos naturales y artificiales y que varios de sus países tienen una muy buena infraestructura, con capacidad instalada hotelera suficiente para poder absorber el eventual crecimiento de la demanda, la verdad es que la competencia internacional que han venido desarrollando muchos destinos turísticos en África, Medio Oriente y en el sur de Asia, hace difícil la tarea; sin embargo, este no es el único ni el principal escollo a superar, también lo son la conectividad en el transporte internacional, las distancias entre los potenciales mercados y los destinos turísticos, la calidad de los servicios turísticos en los destinos, y en general, la competitividad de estos. Analicemos entonces cada uno de ellos:


La conectividad en el transporte internacional

Bien es sabido que varios países de la región no están adecuadamente conectados con Europa, África y Asia, y para ellos esto constituye una limitante, ya que sus destinos turísticos se hacen difíciles de accesar, debido a la no existencia de servicios directos, varias escalas con dos o más líneas aéreas para poder llegar, y eventualmente pocos o ineficientes servicios internos de transporte.

La ausencia de buena conectividad atenta contra tales destinos ya que se traduce en mayor tiempo de viaje que reduce el de aprovechamiento efectivo en el destino.

Los países que cuentan con líneas aéreas incorporadas a acuerdos de integración de servicios les será más fácil luchar contra este problema, para los demás será
más difícil y costoso.

Las distancias entre los potenciales mercados y los destinos turísticos

Mientras más lejos se encuentren los países potencialmente generadores de nuevas corrientes turísticas, más difícil será hacerlos llegar a los destinos turísticos propuestos. En todo caso, será importante manejar la estrategia de captación con las líneas aéreas interesadas en promover los mismos. Por ejemplo, para Perú puede ser muy apetecible el mercado chino, pero la distancia promedio entre las principales ciudades de dicho país y Lima rondan los 16.500 kilómetros (aprox. 9.200 millas náuticas), por lo que todos los vuelos disponibles
son con escalas ya que hasta ahora ninguna línea aérea está interesada en cubrir distancias tan grandes que en forma directa pudieran exceder las veinte horas de vuelo.

La calidad de los servicios turísticos en los destinos

Ante la pregunta sobre qué tipo de corrientes turísticas le interesa captar a Latinoamérica, es importante que primero evaluemos qué categoría de servicio estamos en capacidad de suministrarles. Por ejemplo, el mercado japonés tradicionalmente ha demandado servicios cinco estrellas, por lo que cada potencial núcleo receptor debe tener una oferta suficiente de esa calidad de servicios tanto en hoteles, restaurantes, transporte interno, guías en japonés, etc.; de lo contrario no podríamos captar dicho mercado, o estaríamos condenados a una pésima evaluación que conllevaría a la “No repetición de los visitantes” y “No recomendación” de estos a sus amigos y relacionados.

La competitividad de los destinos latinoamericanos

Por último, cada país y sus destinos turísticos, deben evaluar sinceramente el tema de su competitividad el cual está vinculado con los factores ya citados, y con otros tales como el factor de ocupación de su capacidad instalada; el crecimiento previsto de la oferta para las diferentes categorías de servicio; el valor de los servicios turísticos en comparación con otros destinos turísticos que compiten con los de esta región; la estabilidad socio política y la seguridad en los destinos; las facilidades de ingreso a los visitantes, y las reducciones de impuestos y tasas.

En los últimos años, el aspecto relativo a la sostenibilidad ambiental de los destinos ha venido aumentando su peso en cuanto a la valoración de estos, sobre todo en aquellos países que se han puesto a la vanguardia de la conservación del planeta, y esto incide en una mayor o menor competitividad.

Las redes sociales permiten a los viajeros saber del estado ambiental de los países que se promueven a través de internet, por lo que estas personas, bien que planifiquen personalmente su viaje, o que busquen asistencia con un agente de viajes, exigirán destinos bien conservados, no contaminados y con buenas opiniones de parte de quienes ya han visitado dichos destinos (Destinos Verdes). Las certificaciones de calidad ambiental se han puesto de moda, y quienes las exhiban tendrán ventajas competitivas. 

Las ferias y otros eventos internacionales de turismo son importantes para la promoción de nuevos y viejos destinos, a través de ellos se busca concretar con operadores receptivos, agencias de viaje y mayoristas emisores, la comercialización futura de diversos destinos turísticos. En las ferias de Londres, Madrid, Milán, Berlín, consideradas históricamente como las más importantes, la competencia es cada día mayor, debido a que todos los años aparecen nuevos actores con nuevos productos, mientras que los tradicionales buscan cómo relanzarse o cómo mantener su estándar de demanda.

La saturación que se está observando en varias ciudades turísticas, y su rechazo por parte de potenciales visitantes, se está convirtiendo en una interesante oportunidad para regiones como Latinoamérica que tienen todavía mucho que ofrecer.

Aprovecho este espacio para desearles a todos los lectores de esta revista digital, una Navidad llena de Paz y de esperanza por tener un país mejor.

Willian J. Bracho Rojas
Abogado, Especialista en Derecho de la Navegación
MSc. en Gestión del Turismo Sostenible
willianbracho@estrategaconsulting.net
Instagram: @estratega_consultores_wb

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