Entre Cielo y Tierra: “La Viabilidad Económica, Reto de las Aerolíneas en Latinoamérica”

Después de dos décadas de crecimiento sostenido, grandes alianzas,incorporación de modernos aviones, nuevos acuerdos de cielos abiertos, flexibilización de bilaterales, alta demanda, tarifas punto a punto, e incorporación de mucha tecnología; ahora las líneas aéreas latinoamericanas se encuentran en una delicada situación económica cuya principal causa se atribuye a mas de siete meses de paralización debido a la pandemia china que afecta todo el planeta.


La nueva realidad impone un riguroso diagnóstico de cada una de las líneas aéreas a fin de poder determinar si estas podrán enfrentar los retos que conlleva un reinicio de operaciones coexistiendo con la crisis sanitaria, con unos nuevos patrones de demanda, donde el miedo a viajar, la disponibilidad de recursos económicos para hacerlo y las nuevas restricciones impuestas en los aeropuertos y destinos turísticos, harán mermar el número de viajeros y la repetición de viajes por parte de estos. Analicemos un poco la problemática:

1.Según la información de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) la caída del tráfico aéreo en los últimos siete meses ha superado el 90%;
2. Debido a la cuarentena impuesta en todos los Estados, los aviones de las casi 100 líneas aéreas que hay en la región han estado paralizados, con excepción de unos pocos que han venido realizando vuelos humanitarios para movilizar pasajeros varados fuera de su país de residencia, o carga;
3. Los organismos financieros internacionales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y Banco Interamericano de Desarrollo) estiman una caída del PIB cercana al 8%;
4. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Latinoamérica representa alrededor del 4.9% de los casos de muerte por el covid-19, lo que equivale a casi 340.000 fallecidos a la fecha.
5. Varias líneas aéreas de la región se han acogido a las leyes sobre atraso y quiebra mercantil, algunas de ellas, por ante tribunales norteamericanos en virtud de poseer sedes comerciales en dicho país. Algunas de ellas han tramitado auxilios financieros ante sus respectivos gobiernos o por ante entidades bancarias privadas.
6. La recesión económica ha empobrecido a buena parte de la población que ha visto disminuidos sus ingresos, bien por desempleo, o por merma de las ventas en sus negocios, por lo que es de esperar que la demanda de bienes y servicios no esenciales se mantenga a la baja. Algunos países ya han abierto sus aeropuertos al tráfico nacional e internacional, la mayoría ha anunciado que lo hará a partir del mes de octubre, y tanto los aeropuertos como las aerolíneas se han venido preparando para ese deseado reinicio de operaciones. Sin embargo, la viabilidad de muchas líneas aéreas está en juego, veamos porqué:

i. Mientras se mantenga la actual recesión económica, recuperar el volumen de pasajeros transportado y el ingreso económico que ello conlleva tardará varios meses, por lo que tal recuperación con suerte se verá en el primer semestre del 2021; en consecuencia, no habrá manera de compensar las inmensas pérdidas acumuladas en este 2020.
ii. Dado que se esperan importantes cambios en el comportamiento de la demanda debido a factores antes mencionados, será necesario evaluar las rutas que se operan, y las aeronaves que se utilizan, buscando adecuar la capacidad ofrecida con los asientos vendidos, y tomando en cuenta las restricciones sanitarias impuestas con relación a la separación entre pasajeros (distanciamiento social) que supone que cierto número de asientos no podrán ser ofrecidos en venta.
iii. Los costos de operación, aunque afectados por ciertas medidas sanitarias, se podrán mantener estables mientras el valor del combustible no se incremente nuevamente. Sin embargo, los costos financieros se verán afectados por los intereses a pagar por los créditos bancarios o auxilios gubernamentales recibidos, amén de los eventuales intereses de mora derivados de la renegociación de pagos por contratos de arrendamientos financieros u operativos de aeronaves, contratos de tecnología y espacios comerciales, entre otros. Seguramente será necesario llevar a cabo reestructuraciones en lo relativo a la fuerza laboral y su gerencia buscando disminuir su costo para compensar parcialmente el incremento de los costos y gastos financieros.
iv. Las líneas aéreas podrían verse obligadas a bajar las tarifas hacia ciertos destinos y promover programas de crédito con bajos intereses, con la finalidad de motivar el viaje de los segmentos de población que han sido castigados por la falta de ingreso. Además, se estima que habrá fuerte competencia entre las líneas aéreas que operen rutas comunes, para mantener o aumentar su participación en el mercado de pasajeros.
v. Para conservar la calificación de sus tripulaciones de vuelo y mecánicos, así como la calidad de servicios del personal de tierra, las empresas deberán intensificar sus labores de capacitación y reentrenamiento.
vi. Las líneas aéreas que se han acogido a leyes de quiebra de sus países de origen o en jurisdicciones extranjeras, tendrán que exhibir planes de reestructuración creíbles y ejecutables, antes de recibir la bendición de sus acreedores, accionistas, y eventualmente gobiernos.

Uno de los elementos de la sostenibilidad de una empresa es su viabilidad económica, las aerolíneas latinoamericanas enfrentan el reto de demostrar que podrán superar la crisis y mantenerse sin necesidad de subsidios adicionales. Navegamos en tiempos difíciles, donde la habilidad gerencial, el compromiso laboral, y la cooperación comercial serán claves para sobrevivir a la adversidad que nos trajo este 2020.

Willian J. Bracho
Abogado, MSc. Gestión del Turismo Sostenible
Especialista en Derecho de la Navegación
wjbracho@yahoo.com; willianbracho@estrategaconsulting.net
Instagram: @Estratega_Consultores_wb

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