La Catedral de sal de Zipaquirá: Religión, tradición y mucho turismo

La Catedral de Sal de Zipaquirá se prepara para registrar entre 53.000 a 70.000 visitantes en Semana Santa y romper Récord en Latinoamérica de visitas y turismo religioso.


La Semana Santa se vive de muchas formas alrededor del mundo, esta época del año, es una semana para reflexionar y renovarse a nivel espiritual y religioso en las solemnidades pascuales. La celebración de la Semana Santa en Colombia cuenta con una tradición muy arraigada. Es muy importante la elección de un destino particular para vivir su tradición religiosa: la Catedral de Sal de Zipaquirá, como ícono religioso, está lista para recibir la Semana Mayor.

Yenny Páez Sabogal, gerente de la Catedral de Sal de Zipaquirá, manifestó: “Tenemos una programación muy amplia para que todos los visitantes a la Primera Maravilla de Colombia vivan este tiempo de conexión con nosotros, es por ello que extendemos la invitación a todas las personas para que nos visiten, conozcan nuestra arquitectura, cultura y turismo religioso en este majestuoso lugar”.

Esta joya arquitectónica es un espacio alternativo, traducido a un universo subterráneo con más de 200 años de antigüedad, en el que los visitantes encuentran escenarios que resaltan la majestuosidad arquitectónica, cultural y religiosa, en 8.500 metros cuadrados de rica colección artística, donde la delicadeza del arte y la rudeza del trabajo minero tienen como resultado esculturas talladas sobre sal y mármol en un ambiente arquitectónico, cultural y natural.

La increíble catedral subterránea, construida en las entrañas de una mina de sal, entre los años 1950-1954, por 127 mineros y 110 talladores, en la roca salina, a 2674 metros sobre el nivel del mar, que requirieron 250.000 toneladas de este mineral. Fue renovada entre 1991 y 1995, formando el complejo cultural Parque de la Sal; espacio temático dedicado a la minería, la geología y los recursos naturales. Cuenta con pequeños altares tallados en roca de sal, que hacen memoria de Jesucristo con su Cruz camino al Gólgota. En este camino, a 145 metros de distancia, en la nave central, está la cúpula y la cruz más grande subterránea, de 16 metros de altura tallada en bajo relieve. Finalmente, un último tramo que conduce al centro de la catedral, La Creación del Hombre, en homenaje a Miguel Ángel.

“’Es una iglesia bajo tierra que se percibe como un escape hacia lo subterráneo de nuestro mundo.
Es importante visitar este lugar tan icónico y asombroso” afirma Yenny Páez, Gerente de la Catedral de Sal de Zipaquirá.

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