Para que la basura no haga su agosto en la naturaleza

Proyecto Libera impulsa una serie de campañas estivales para que durante las vacaciones luchemos juntos contra este grave problema medioambiental


Por Jose Luis Gallego

España es el país con más biodiversidad de Europa y uno de los más ricos del mundo a nivel medio ambiental. Se estima que hay más de 85.000 especies diferentes y alberga el 54% de los hábitats terrestres que son de interés comunitario según la Directiva Hábitats. Es, además, el país de la Unión Europea que más superficie aporta a la Red Natura 2000 con cerca de 2.000 espacios.

Pero, como cada año en estas fechas, esta enorme biodiversidad, puede llegar a sufrir una gran presión como consecuencia de la llegada del verano, la estación en la que se incrementa el tiempo en la naturaleza. En esta época del año en la cual más actividades desarrollamos al aire libre puede ser sinónimo de un incremento de la basuraleza abandonada en los entornos naturales.

La conciencia ambiental no puede irse de vacaciones. En verano debemos mantener los pequeños gestos a favor de la naturaleza

Según el cuarto estudio sociológico ‘Observatorio de la basuraleza’, elaborado por More Than Research para el Proyecto Libera, creado por SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes, un 16,8% de los españoles considera que el abandono se produce por desconocimiento en materia de protección del medio ambiente. Aunque el 84% de los españoles considera que la responsabilidad de que haya basura en la naturaleza es de todos, el nivel de residuos que se encuentra en la naturaleza es alto.

Por todo ello y bajo la premisa de que la basuraleza no se coge vacaciones, Libera impulsa una serie de campañas estivales para luchar juntos contra este problema ambiental.

#MiPuebloSinBasuraleza

El objetivo de esta campaña, a la que ya se han adherido más de 400 municipios, es poner en valor los pueblos y sus entornos naturales sin basuraleza. Además, hace un llamamiento a la sociedad para que disfruten del turismo de una manera sostenible y responsable. Los distintos ayuntamientos y entidades locales pueden colaborar en esta iniciativa contando con un apoyo continuo para poner de relieve la importancia de liberar de basuraleza sus entornos naturales y participar de forma activa en acciones, todas ellas con el respaldo y colaboración de la Federación Española de Municipios y Provincias, en su defensa y preservación.

Cunetas, una piedra en el camino

La campaña “Tirar basuraleza en la carretera nunca lleva a un buen lugar”, con el apoyo de la Dirección General de Tráfico (DGT), recuerda la importancia de no abandonar basura en las cunetas de las carreteras durante los desplazamientos de este verano.

Esta campaña va acompañada de un informe: “El impacto de la basuraleza en las cunetas”, que refleja el riesgo que conlleva el abandono de basura en las carreteras, como por ejemplo el aumento del riesgo de incendios (ocasionados por colillas mal apagadas o restos de cristales) la contaminación como consecuencia del vertido de sustancias tóxicas o el deterioro en el funcionamiento de las vías de encauzamientos de aguas.

Un viaje no es solo llegar al destino, también el camino, y la concienciación ciudadana tiene la capacidad de protegerlo.

Mascarillas, las nuevas protagonistas

Con la paulatina vuelta a la normalidad, la normativa en el uso de mascarillas se ha transformado, dando la posibilidad a la ciudanía de restringir su uso en espacios al aire libre cuando se garantice la distancia mínima de seguridad interpersonal. Como consecuencia, su uso de “quita y pon” se ha incrementado y se presenta como una amenaza para los entornos naturales. Por ejemplo, cada mascarilla abandonada en el mar puede llegar a desprender 173.000 microfibras al día.

Además, según un estudio llevado a cabo por las asociaciones Vertidos Cero y Paisaje Limpio, junto al Proyecto LIBERA, el abandono de mascarillas y guantes en entornos naturales públicos ha crecido a lo largo de 2020 un 300%, lo que obliga a ser más responsables si cabe ante este nuevo tipo de residuos. Por ello la campaña #NoAbandonesTusMascarillas busca una especial concienciación ante esta problemática e interpela a la responsabilidad colectiva para evitar que este residuo acabe en la naturaleza.

Colillas, el peor enemigo

Los componentes de un cigarro hacen que su tiempo de degradación oscile entre uno y diez años, presentándose ante el medio ambiente como una indudable amenaza. El informe sobre ‘colillas en espacios naturales’ de Libera señala que son más de 4,5 billones los cigarrillos que terminan abandonados en la naturaleza.

En España, son uno de los principales tipos de basuraleza que se encuentran en nuestros entornos naturales. Para combatirlo se recuerda a la población la importancia de depositar las colillas en ceniceros o papeleras para evitar así que terminen en el medio natural contaminando el ecosistema. Un pequeño esfuerzo que tiene la capacidad de incidir a favor del medio ambiente y fomentar la preservación de nuestra rica biodiversidad.

Foto: Vacaciones en familia y en la naturaleza. (iStock)

El Confidencial

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