El cenote escondido en Ayacucho

El misterio de su formación geográfica y sus turquesas aguas dejan enamorados a los cientos de turistas que llegan a la provincia de Víctor Fajardo, región de Ayacucho, para admirar la belleza de la laguna de Chapalla.


El área natural, también conocida como el cenote de Chapalla, es un enigma para los visitantes y lugareños, debido a que se desconoce con exactitud cómo se originó. Está ubicada en el centro poblado de Carampa, rodeada de una frondosa vegetación y su gran profundidad parece simular un enorme agujero en la tierra, lo que guarda una cercana relación con la palabra ‘cenote’, que se origina del vocablo maya ‘dz’onot’, que puede traducirse como ‘hoyo’ o ‘abismo’ en español.

Los cenotes tienen que ver con profundos pozos alimentados por las aguas de ríos subterráneos y las filtraciones de lluvia. Cuentan con un suelo de roca caliza porosa que, al derrumbarse como consecuencia de las precipitaciones pluviales, dan lugar a la formación de estos “hoyos”. La gran mayoría de estos atractivos turísticos se encuentran en México, exactamente, en la península de Yucatán.

Es en la provincia de Víctor Fajardo que se puede disfrutar de la belleza del cenote oculto de Ayacucho, el cual se ubica en el centro poblado de Carampa.

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