Trabajar solo 4 días a la semana: Cerca de convertirse en una realidad tras pandemia

Desde el sector de viajes hasta el de tecnología, empresas y gobiernos analizan este “modelo escandinavo” para atraer a sus empleados


El confinamiento por la pandemia de Covid-19 obligó a millones de personas a trabajar desde casa. A más de un año laborando bajo este esquema, las personas están tan acostumbradas que dudan en regresar de manera presencial a las oficinas, razón por la que con motivo de incentivarlos, se les ha propuesto reducir su semana laboral.

Desde el sector de viajes hasta el de tecnología, empresas y gobiernos de distintas partes del mundo analizan este “modelo escandinavo” para atraer a sus empleados. Pese a que no es nuevo, ha ganado fuerza en este año y el debate se ha traído a la mesa para hacerle frente al home office, según un reporte de Reuters.

Respecto al continente europeo —quien muestra más inclinación hacia esta modalidad—, administraciones públicas en Dinamarca e Islandia ya trabajan bajo este esquema. Por su parte, España ya considera su propia versión, pensando también en ayudar a su economía.

“Después de la crisis de Covid-19, la gente se volvió más consciente de que sus condiciones laborales no eran las mejores. Ahora están pensando en que no quieren sacrificar su vida personal”, señaló Christophe Catoir, presidente del grupo laboral global Adecco a Reuters.

Menos horas, mayor productividad

Claus Steen Madsen, gobernador municipal de Odsherred, informó que su comunidad se encuentra laborando bajo este modelo de cuatro días como parte de una prueba de tres años. Según comentó, la productividad es mayor incluso en un tiempo más reducido.

“Tres días en los que no tienes que trabajar hacen algo a nivel psicológico (…) dando un excedente de energía durante los cuatro días laborales. La gente está entusiasmada con el viernes libre”, comentó a Reuters.

La iniciativa —que ya se comenta alrededor del mundo—, daría cara al fenómeno de las renuncias masivas que se han presentado en pandemia; una semana equitativa podría volverse realidad en un tiempo más cercano del que se piensa.

En Islandia

Durante cuatro años, Islandia desarrolló con ánimo experimental una iniciativa consistente en dar a miles de trabajadores una semana laboral reducida de cuatro días, y hoy puede decir que la prueba tuvo un “éxito abrumador”, lo que se reflejó tanto en un incremento del bienestar como de la productividad.

Entre 2015 y 2019, el país nórdico se convirtió en el escenario de la mayor prueba realizada en el mundo para calibrar los efectos de una semana laboral más corta.

El análisis del proyecto, publicado por la Asociación de expertos para la Sustentabilidad y Democracia en Islandia (Alda) y The Autonomy, un grupo independiente y progresista en el Reino Unido, concluye que en la semana reducida las personas son más felices, saludables e incluso más productivas.

El inicio del ensayo fue dirigido por la ciudad de Reykjavik y el Gobierno islandés con más del 1 por ciento de la población activa del país involucrada.

En el proyecto se vieron involucrados 2.500 trabajadores de diferentes sectores, como hospitales, oficinas, escuelas, entre otros, incluidos aquellos con contratos de nueve a cinco y turnos no estándar. La mayoría de los trabajadores fueron transferidos de una semana laboral de 40 horas a una semana reducida de 35 o 36 horas sin una reducción en su salario.

Resultados de la semana de cuatro días

En los resultados del proyecto piloto, los trabajadores reportaron sentirse menos estresados y manifestaron que su salud y el balance de su vida personal y laboral mejoró.

Los investigadores también señalaron que la productividad se mantuvo igual o se incrementó en la mayoría de los lugares de trabajo.

Desde que se completaron estas pruebas, los sindicatos han negociado patrones de trabajo y en la actualidad el 86 por ciento de la fuerza laboral del país tiene horas recortadas por el mismo salario o tienen derecho a hacerlo.

Will Stronge, director del estudio en Autonomy, comentó que “la prueba más grande del mundo de recorte de la semana laboral en el sector público fue, en todos los sentidos, un éxito abrumador“.

En este sentido, subraya que el experimento demuestra “que el sector público está listo para ser pionero en semanas laborales más cortas”.

Asimismo, Gudmundur D. Haraldsson, investigador de Alda recalca, en declaraciones relevadas por RT, que la prueba “nos dice que no solo es posible trabajar menos en los tiempos modernos, sino que un cambio progresivo también es posible”.

Semana laboral de cuatro días en otras partes del mundo

En España destinarán 50 millones de euros a probar la semana de cuatro días laborales

El cambio del paradigma de las 40 horas semanales comenzó desde la gerencia de algunas empresas. Entre las primeras empresas en promover la semana laboral de cuatro días en lugar de cinco se encuentran Microsoft Japón y la hamburguesería Shake Shack en 2019.

Microsoft obtuvo muy buenos resultados, una marcada alza de la productividad de sus empleados y una sensible baja de sus costos operativos.

En la etapa que inició la pandemia de coronavirus se sumó la multinacional Elephant Ventures, empresa de software e ingeniería de datos, con sede en la ciudad de Nueva York. Ya en marzo del 2020 la pandemia se volvió completamente remota en marzo de 2020.

Para llevar adelante la idea destinó dos meses de prueba en que fue midiendo la respuesta de los trabajadores. Si bien tuvieron que adaptarse a jornadas de trabajo más largas al cabo de la prueba ya estaban acostumbrados y se mostraban entusiasmados en planear las actividades de sus nuevos fines de semanas largos. La trampa aquí radica en no bajar las horas de trabajo sino en concentrarse.

En Nueva Zelanda existe una organización llamada “4 day week”, que promueve la semana laboral de solo cuatro días.

La empresa pionera fue Perpetual Guardian que brinda asesoría para la planificación del patrimonio familiar e inversiones financiera. Sus referentes Charlotte Lockhart y Andrew Barnes implementaron la semana de cuatro días en 2018 y destacaron el aumento de la productividad, la rentabilidad, el bienestar, y un futuro más sustentable.

También en Nueva Zelanda, el gigante Unilever lleva adelante una experiencia

piloto de un año con 81 empleados. Conforme el éxito que obtenga podría ampliar la a modalidad a sus 155.000 mil empleados en el mundo.

La última en avanzar sobre el tema fue España, según confirmaron el Vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, y luego la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. En este caso, la idea de reducir la semana laboral a 4 días surgió a partir de las medidas dispuestas en el aislamiento preventivo por la pandemia de coronavirus y la necesidad de reformular lógicas laborales.

 

El proyecto que España está considerando planteaba destinar 50 millones de euros para estos incentivos para reducir el riesgo de las empresas al cambiar la jornada, que se nutriría del fondo de Recuperación y Resiliencia. En este, se insta a ayudar a las empresas que ensayen la iniciativa a complementar esa reducción de jornada hasta que se consolide el incremento de producción derivado del mayor rendimiento del empleado con este modelo.

iProfesional

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