Descubren que el “enfriamiento global” no fue tan extremo como pensábamos

Un nuevo estudio revela que, posiblemente, la Tierra nunca haya estado completamente congelada


Imagina que la Tierra se congelara por completo. Que cada punto de su superficie estuviera cubierto por una capa de hielo. Imagina glaciares de un kilómetro de espesor arrastrándose hasta el ecuador. Un planeta tan blanco que cegaría mirarlo desde el espacio. Puede parecer algo fantasioso, pero existen buenos motivos para pensar que, tal vez, ese fue el pasado de la Tierra. Nuestro planeta no ha sido siempre como es, eso lo sabemos, pero a veces pensamos que simplemente ha experimentado una progresión gradual desde sus comienzos más magmáticos hasta el vergel de vida que es hoy. En realidad, a la Tierra le importa bien poco ser fértil, es algo que simplemente ha ocurrido y que posiblemente tenga fecha de caducidad. Porque en lugar de una progresión hacia lo habitable, el planeta ha ido dando bandazos a los que, más o menos, hemos conseguido adaptarnos. Y esa es la historia de la Tierra bola de nieve.

Bueno, o al menos esa es la premisa: un planeta azotado por una glaciación extrema, tan intensa que todo él queda congelado de polo a polo. Ahora bien… aunque tenemos motivos geológicos para pensar que esto pudo ocurrir hace entre 654 y 635 millones de años, en realidad también tenemos buenos motivos para dudar de la hipótesis. Uno de los más sencillos es que… en fin, aquí seguimos. Un planeta que permanece millones de años congelado no es el lugar más amable para la vida. Muchas especies habrían sido incapaces de sobrevivir y, por ejemplo, los organismos fotosintéticos de los océanos lo habrían tenido muy difícil. ¿Cómo obtener luz bajo varios metros de hielo? Por eso (y por otros motivos), la hipótesis de la Tierra bola de nieve sigue bajo la lupa, pero de lo que no cabe duda es de que, por aquel entonces, el hielo se extendió sobre el planeta, ya fuera cubriendo todo o solo determinados lugares a donde, normalmente, el hielo no llegaría. Pues bien, un nuevo estudio aporta pruebas a favor de este último caso.

Oasis de luz

El periodo en cuestión se conoce como “Periodo Criogénico” por algo. Durante este tiempo tuvo lugar la glaciación Marinoana y esta es la época a la que hemos de acotar nuestras búsquedas geológicas. Una horquilla de tiempo que va desde los 654 millones de años hasta los 635 millones de años. La manera de explorarlo, por lo tanto, es buscar sedimentos de esas épocas y un grupo de investigadores ha decidido hacer lo propio, en concreto, con unos sedimentos depositados en la actual Formación de Nantuo, en el sur de China. Tras analizar las muestras, los expertos pudieron identificar algunas estructuras interesantes. Entre la roca podían verse siluetas de lo que, posiblemente, eran algas fotosintéticas primitivas. Esto significa que, durante en aquel tiempo, cuando esa parte del planeta estaba bajo el nivel del mar, allí seguía habiendo vida que necesitaba la luz para sobrevivir. Por lo tanto, podemos suponer que, al menos allí, no había una gran capa de hielo.

Pero hay más, porque los investigadores también analizaron la química de estos estratos y encontraron datos sobre estos oasis de luz. Al parecer, las concentraciones de hierro eran relativamente elevadas, lo cual indicaba que el agua estaba poco oxigenada en el fondo. Según los investigadores, los procesos relacionados con el oxígeno estarían teniendo lugar más en la superficie. A partir de esta información y otros tantos detalles, los expertos han podido suponer cómo sobrevivió la vida por aquel entonces y, del mismo modo, qué zonas de la superficie terrestre podrían haberse mantenido sin hielo durante todo ese tiempo.

Si los investigadores están en lo cierto, una fina franja ecuatorial se habría mantenido libre de hielo, como un cinturón de agua entre dos muros de hielo. Esto junto con algunas aperturas distribuidas en latitudes subtropicales habrían podido actuar como reservorios de vida. Arcas de Noé capaces de preservar parte de la biodiversidad de aquel momento. Por supuesto, todavía falta muchísimo para que podamos confirmar con cierta seguridad estas conclusiones. Por ahora tenemos un estudio que deberá ser replicado por equipos de investigación independientes y, con el tiempo, puede llegar a formar parte del consenso científico. Hasta entonces tendremos que ser cautos y contemplarlo como uno de los varios escenarios posibles del pasado de nuestro planeta.

En realidad, depende de cómo definamos la “hipótesis de la Tierra bola de nieve” podemos considerar que hacía referencia a un planeta completamente cubierto de hielo sin excepción ninguna o, tal vez, a un escenario menos estricto donde la práctica totalidad estaba cubierta, pero quedaban zonas libres, como han descrito en este artículo. Al decir, por lo tanto, que estos datos contradicen la hipótesis de la Tierra bola de nieve, hacemos referencia a los casos más extremos.

Referencias:
Song H. et al. «Mid-latitudinal habitable environment for marine eukaryotes during the waning stage of the Marinoan snowball glaciation». Nature Communications (2023)

Por: Ignacio Crespo

elmundolainstante.com

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