Las señales de resurrección de la aviación mundial

  • El primer trimestre de 2021 mostró señales positivas diversas en el mundo de la aviación, que hace pensar en un tímido inicio de recuperación del sector que más ha sido afectado por la pandemia del Covid19.
  • Después de pérdidas por encima de los US$120 mil millones (cifra de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional – IATA), y una caída de las operaciones aéreas que rozó 70% promedio desde marzo de 2020, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró oficialmente que el mundo se encontraba frente a una pandemia, es un alivio saber que, un año después, el rebote de la industria aérea puede estar empezando de verdad.

A partir del momento en que se inició la vacunación masiva en algunos de los más importantes mercados del mundo, la demanda por viajes nuevamente cobró vida y las reservaciones no se hicieron esperar. Aunque de manera modesta en comparación con 2019, los datos y tendencias indican que este verano próximo veremos una actividad aérea muy superior a la experimentada durante los 12 meses previos.

Delta Airlines está llamando a 400 pilotos adicionales para atender los vuelos que vendrán a partir de este segundo trimestre del año. Ya hace un mes la aerolínea se vio obligada a cancelar una serie de vuelos por falta de personal. De igual forma, American Airlines programa la contratación de 900 pilotos, quienes se irán incorporando paulatinamente a partir de junio 2021 y hasta finales de 2022.

Recientemente, United Airlines concretó la adquisición de una escuela de pilotos para atender su propia demanda por aviadores en el futuro, que sean el relevo de los que actualmente operan sus aeronaves. Cinco mil es la cifra de pilotos que espera capacitar en su propia escuela de aquí a 2030, con la meta de contar con una matrícula diversa, en donde la mitad de los estudiantes serán mujeres y personas de origen étnico diverso, dentro de su política laboral de inclusión. Se estima que la empresa necesitará más de 10 mil pilotos en una década, tomando en cuenta los inevitables retiros de los actuales pilotos y la mejora del mercado aéreo.

El buen ritmo de vacunación en Estados Unidos ha motivado que el tiempo transcurrido entre la reservación y el vuelo sea ahora de 60 días en promedio, lo que señala que la gente recupera la confianza en los viajes y ya hace planes a mediano plazo. En el último trimestre de 2020 ese número no pasaba de 15 días, por el temor a las cancelaciones de vuelos y la incertidumbre por las restricciones de viaje. Este dato es clave para planificar itinerarios y prever los ingresos correspondientes.

A nivel mundial, los mercados de Estados Unidos y China son los que mejor desempeño tienen en el plano doméstico, principio de cualquier recuperación este año; el país asiático ya muestra cifras de movimiento de pasajeros muy similares a las de 2019. Por su parte, Australia y Nueva Zelanda activaron este mes su propia “burbuja de viajes” para permitirse vuelos directos entre los dos países, sin necesidad de cuarentena y habiendo contenido el virus en buena medida. Sin embargo, aún falta mucho en otros mercados como el latinoamericano, en donde la pandemia sigue causando estragos y la vacunación no avanza como lo hace en las principales economías del mundo.

El escenario en general sigue siendo conservador: el virus está lejos de desaparecer por completo en 2021, aunque algunos países muestren más progresos que otros en sus planes de erradicación del flagelo mediante la vacunación y las habituales medidas de bioseguridad. En este sentido, todavía hay exceso de capacidad frente a la demanda, y la tendencia de las aerolíneas es a mantenerse con aviones de un solo pasillo; los fabricantes de aeronaves ahora enfocan sus planes a la construcción de estos modelos por encima de los grandes equipos de doble pasillo. Una transición que tomará años, pero que es inevitable, así como también vendrán equipos más eficientes y propulsados con energías más limpias.

El fabricante Airbus maneja buenas noticias para su modelo A321 en sus diferentes versiones, que ha demostrado estar en el momento justo para ser el favorito de las operadoras en los próximos años. Delta Airlines acaba de concretar la compra de 25 aparatos adicionales de este tipo, y 25 opciones más. Se estima que un cuarto de la flota de aviones de un solo pasillo en el mundo serán del tipo que construye el consorcio europeo. Su desempeño, tecnología, alcance y demás ventajas operacionales le están haciendo ganar rápidamente un espacio muy importante en el mercado.

IATA estima que 2021 seguirá siendo un año de pérdidas para las aerolíneas; US$47 mil millones para ser precisos, pero aun así sería un tercio de 2020, lo cual es una señal alentadora en medio de la crisis generalizada. Es entonces en algún momento de 2022 o principios de 2023 cuando veremos la gran luz al final de túnel, y probable retorno a números positivos para algunas aerolíneas, que de cualquier manera dependen también de cuánto avance la vacunación en sus respectivos mercados, y si los gobiernos responden con la celeridad necesaria en este sentido, como se espera de quienes están al frente de los organismos públicos encargados de facilitar soluciones frente a la pandemia.

Por lo pronto, las líneas aéreas construyen sus itinerarios con la atención puesta en la demanda variable del mercado, los vaivenes de las restricciones gubernamentales, la aplicación de las vacunas, la incertidumbre de las nuevas variantes del virus, y la disponibilidad de personal y equipos. Un escenario complejo que, pese a todo, se encuentra con la resiliencia de la industria aérea para sobreponerse a como dé lugar a la peor crisis de su historia.

Luis Manuel Vargas M.
Comunicador Social. UCAB 92. CNP #7761
@aeroconexion
www.aeroconexion.wordpress.com
Foto: Unsplash

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