El español Luis Gallego será el primer ejecutivo del grupo de aerolíneas IAG

Ramón Muñoz

Sucederá a Willie Walsh con la compra de Air Europa y la solución al Brexit como asignaturas pendientes


IAG, el grupo nacido de la fusión de British Airways e Iberia, se españoliza aún más. El madrileño Luis Gallego, actual presidente ejecutivo de Iberia, tomará el mando del grupo de aerolíneas a partir del próximo 26 de marzo en sustitución del irlandés y actual consejero delegado del grupo, Willie Walsh. El relevo en la cúpula se produce en un momento muy delicado para IAG, que debe cerrar la compra de Air Europa y resolver cómo encaja el desafío del Brexit. Las autoridades de la UE exigen que más del 50% del accionariado sea comunitario pero el origen británico de IAG pone en duda que se cumpla con esa exigencia.

Luis Gallego (izquierda) y Willie Walsh, en la presentación de Level en junio de 2017. QUIQUE GARCÍA EFE

Uno de los mensajes que más machaconamente se han venido mandando desde que Iberia se fusionó con British Airways en 2009 para dar lugar a IAG es que la compañía no iba a perder su españolidad. Aquel mensaje se ha trasladado poco a poco al grupo e IAG es, hoy por hoy, más español que nunca.

Luis Gallego, que dirige Iberia desde 2013, tomará el mando de IAG, el grupo de aerolíneas al que también pertenecen Vueling, Air Lingus y Level, a partir del próximo 26 de marzo. Relevará al actual consejero delegado del grupo, Willie Walsh, que pilotó la fusión entre las históricas aerolíneas británica y española y dirige el grupo desde su creación.

Con este nombramiento, la cúpula directiva de IAG ha sido tomada por una escuadra de ejecutivos españoles. El propio grupo ya está presidido por Antonio Vázquez. Álex Cruz ocupa el puesto de presidente y consejero delegado de British Airways, y Javier Sánchez-Prieto, consejero delegado de Vueling, mientras que Fernando Candela rige los destinos de Level, la aerolínea de bajo coste de largo radio, desde el pasado mes de septiembre.

También es previsible que se nombre a un español como sustituto de Gallego al frente de Iberia, nombramiento que será anunciado próximamente, según la comunicación remitida este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La tarea más acuciante de Gallego será diseñar el encaje legal del grupo tras el Brexit y demostrar que su accionariado es mayoritariamente comunitario, para seguir manteniendo a IAG dentro del paraguas normativo de la Unión Europea. Según la legislación comunitaria, para que las aerolíneas puedan volar entre dos aeropuertos de la UE deben tener una mayoría de accionistas domiciliados en alguno de los Estados miembros.

La salida de Reino Unido de la UE se producirá formalmente el próximo 31 de enero, pero luego se iniciará un periodo de transición para ajustar las relaciones comerciales entre ambas partes hasta enero de 2021.

Para cumplir con la normativa, y no perder los derechos de vuelo, IAG necesita que el 51% del capital esté en manos de inversores comunitarios. El propio Luis Gallego ha señalado en sus últimas declaraciones que todas las aerolíneas del grupo han presentado ya a las autoridades comunitarias sus planes de contingencia ante el Brexit, incluso aunque éste se produzca sin acuerdo, y que estos planes están respaldados por Bruselas por lo que IAG no se verá afectado por el proceso. No obstante, no ha trascendido ningún detalle sobre esos planes.

Walsh ya anunció en noviembre pasado su intención de jubilarse antes de cumplir los 60 años (entonces tenía 58 recién cumplidos), por lo que la prontitud en el relevo se interpreta por la necesidad de que su sucesor tenga las manos libres para negociar la solución que le da el grupo al Brexit. Walsh dejará sus cargos en junio y abandonará definitivamente el grupo el 30 de junio. 

Compra de Air Europa

Su relevo se produce también en plena integración con Air Europa, cuya compra por 1.000 millones de euros se anunció a comienzos de noviembre, aunque la operación está pendiente de su aprobación por las autoridades de competencia nacionales y de Bruselas.

Gallego fue el principal protagonista de las negociaciones de esta operación —tiene previsto cerrarse en la segunda mitad de este año— que frenó las intenciones de Air France-KLM de hacerse con la aerolínea de la familia Hidalgo y persigue convertir el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas en un hub (centro de operaciones) internacional que compita con otros grandes aeropuertos como Londres, Fráncfort o Ámsterdam.

IAG es la quinta mayor aerolínea mundial por ingresos y la tercera de Europa, tras Air France-KLM y Lufthansa. Reportó unos beneficios de 1.814 millones de euros entre enero y septiembre, lo que supone una caída del 27,8% frente al mismo lapso del ejercicio anterior. Los ingresos totales ascendieron a 19.399 millones de euros, un 5,7% más, mientras que el beneficio de las operaciones antes de partidas excepcionales se contrajo en un 9 %, hasta 2.520 millones. Las acciones de IAG han subieron un 2,44% ayer hasta los 7,44 euros.

“Ha sido un privilegio para mi haber sido instrumental en la creación y desarrollo de IAG. He tenido el placer de trabajar con muchas personas excepcionales en estos últimos 15 años tanto en British Airways como en IAG. Luis ha sido un miembro clave del equipo y ha demostrado un verdadero liderazgo en estos años y no tengo ninguna duda de que será un gran consejero delegado de IAG”, señaló ayer Walsh en un comunicado.

Gallego apuntó: “Ha sido un enorme placer trabajar con Willie durante estos últimos siete años y será un enorme honor liderar esta compañía. Es un momento fascinante para IAG y estoy seguro de que podremos seguir construyendo sobre los sólidos cimientos que Willie nos deja”.

EL DIRECTIVO QUE CAMBIÓ LA REPUTACIÓN DE IBERIA


El presidente de Iberia, Luis Gallego. EFE

Si algo no se le puede negar a Gallego es su capacidad de afrontar los problemas y darles una solución rápida y contundente. Cuando aterrizó en Iberia en 2013, la antigua compañía de bandera arrastraba los problemas de una ex empresa pública gobernada con criterios más políticos que de eficiencia empresarial. En pérdidas y lastrada por una deuda descomunal, la gestión chocaba permanentemente con las demandas sindicales, en particular con la del sindicato de pilotos Sepla, que mantenían unos privilegios salariales y laborales al margen completamente del sector. Los conflictos del personal y la ineficiencia llevaron a Iberia a ser una de las compañías peor valoradas, sinónimo de impuntualidad y pésimo servicio.

Para cambiar esa inercia, el directivo madrileño, de 51 años, no dudó en aplicar un plan de mejora de productividad y de ajustes que incluía recortes de plantilla, rebajas salariales, cesiones en las condiciones laborales, cierre de rutas y reducción de frecuencias. En apenas, tres años. Iberia consiguió remontar el vuelo y ser una de las aerolíneas más competitivas y puntuales, arropada por sus otras marcas como Iberia Express y Air Nostrum.

Gallego es ingeniero aeronáutico por la Universidad Politécnica de Madrid y PDD (Programa de Desarrollo Directivo) por el IESE. Inició su vida profesional en el servicio de formación de cuadros de mando del Ejército del Aire. Trabajó en Aviaco, en Indra y, entre 1997 y 2006, en varias posiciones en Air Nostrum, donde fue director técnico del taller de mantenimiento hasta su fichaje por Clickair como director de producción hasta la fusión de la aerolínea con Vueling.

Fue el encargado por Iberia para fundar Iberia Express en 2012, donde fue su consejero delegado hasta su paso a Iberia, primero como consejero delegado, el 27 de marzo de 2013, y desde el 1 de enero de 2014 como presidente ejecutivo. Es también miembro del comité ejecutivo de IAG. “El consejo está seguro de que Luis es la persona adecuada para liderar IAG en esta nueva etapa”, señaló ayer el presidente de IAG, Antonio Vázquez.

El País

Volver al boletín

Artículos relacionados

Deja un comentario