Entre Cielo y Tierra: “Formación y Regulación de los Guías de Turismo en Venezuela”

La actividad de los guías de turismo en nuestro país ha tenido un desarrollo muy irregular, tal vez porque no ha habido continuidad en las iniciativas para organizarla, ni consenso sobre la importancia de este oficio y la necesidad
de su regulación, promoción y capacitación.


El guía de turismo es una persona que presta un servicio que a primera vista parece simple, pero que encierra una complejidad cultural y operativa, a veces muy especializada; su función a primera vista es la de proveer información a visitantes individuales o a grupos de turistas, sobre los recursos naturales y artificiales del lugar o lugares visitados, su historia, geografía, folklore, y otros aspectos de interés para el visitante, la empresa de viajes y turismo, o las autoridades nacionales, regionales o locales. Si los turistas son extranjeros, el guía adecuado será aquel que, además de conocer los detalles de ruta o sitios a visitar, también domine el idioma del grupo, es decir, el guía debe ser bilingüe. Este profesional también desempeña un importante papel en la coordinación de los servicios a prestar a los turistas cuando viajan en grupos organizados, y en lo relativo al trato amable a la naturaleza y los recursos culturales visitados.

En Venezuela la formación de guías tuvo varios precursores: primero la Universidad de los Andes con la Dirección de Turismo del Estado Mérida (Años 60´s) y el Instituto Nacional de Cooperación Educativa (INCE), luego la Corporación Nacional de Hoteles y Turismo (CONAHOTU), convertida después en Corporación de Turismo de Venezuela (CORPOTURISMO) quienes conjuntamente con algunas direcciones de turismo de las gobernaciones, promovieron varios seminarios y cursos para formar guías locales; posteriormente el entonces Instituto Nacional de Capacitación
Turística (INCATUR), y el INCE-Turismo. También hubo algunos esfuerzos aislados de entes educativos privados y de algunas universidades.

En los años 70´s CORPOTURISMO promovió un proyecto de reglamento de la actividad de los guías de turismo, el cual lamentablemente nunca fue aprobado por el Ejecutivo Nacional, en el mismo se partía de una clasificación de la actividad en Local, Regional y Nacional. El guía local era la esencia organizativa, y su función se circunscribía al ámbito local, entendiéndose este como un territorio cuya máxima expresión era la de un estado, así, el individuo capacitado para las labores de guía en un sitio, ciudad, municipio o estado, se le otorgaría una credencial como guía local. Los esfuerzos de capacitación deberían ser promovidos por los Municipios, Gobernaciones de Estado, Parques Nacionales, y otros entes públicos o privados que desearan participar en este proceso. El guía local podría tener una o más especializaciones (Ej. Observación de aves, Cuevas espeleológicas, museos, etc.), las cuales serían asentadas en su credencial en la medida que se obtuviera una certificación reconocida oficialmente. Cuando un guía local se capacitase y obtuviese la credencial de otro estado, esto le serviría como crédito para optar a la credencial de guía regional; así, los guías regionales surgirían por dos vías: un curso de guía regional entro de una región político-administrativa (Ej. Región Andina o Región Guayana), o por la acumulación de capacitación y credenciales en al menos dos estados de una misma región político-administrativa. La credencial de guía nacional solo podría ser obtenida por aquellos guías que alcanzaran el conocimiento y autorización para desempeñarse en al menos el 50% de los estados o de las regiones político-administrativas que conforman al país.

Con el objeto de lograr el funcionamiento de la descentralización administrativa, las credenciales de guías locales debería ser una atribucióndelegada a las direcciones de turismo de los estados, quedando el otorgamiento de las credenciales de guía regional y nacional en manos de la autoridad turística nacional.

Respecto al perfil del guía de turismo es importante destacar que sólo deberían capacitarse como guías de turismo a individuos que al menos tengan una formación de técnico superior universitario, esto porque es necesario que los que desempeñen este oficio tengan una base cultural sólida que pueda facilitar su capacitación como guía local. Excepcionalmente podrían capacitarse a personas que no fuesen TSU en aquellas regiones o para aquellas especializaciones en las cuales sea justificable.

En varios países se está manejando el criterio de que en los parques nacionales los guardaparques sean simultáneamente guías de turismo local, garantizando de esa manera que estos trabajen tanto en los temas de
sostenibilidad ambiental como en la trasmisión de dichos conocimientos a los visitantes.

Pensando en el relanzamiento turístico de Venezuela, es necesario coordinar esfuerzos para que podamos tener guías de turismo bien capacitados y con el dominio de los idiomas de los visitantes cuya llegada promovamos, principalmente debemos tener profesionales que hablen inglés, portugués, alemán, italiano y francés. Si la tendencia es captar corrientes turísticas chinas y rusas, habrá que hacer un serio esfuerzo en preparar guías que dominen dichos idiomas.

Sería interesante que CONSETURISMO como órgano cúpula del sector privado turístico venezolano promoviera esfuerzos con MINTUR-INATUR para elaborar un plan de desarrollo de esta actividad incluyendo un nuevo proyecto de reglamento.

Willian J. Bracho
Abogado, MSc. Gestión del Turismo Sostenible.
wjbracho@yahoo.com; Instagram: @estratega_Consultores_wb

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