Entre Cielo y Tierra: “Transporte Aéreo de Pasajeros a través de Drones”

Así como las aves han servido de inspiración para el desarrollo y modernización de la aviación a través de la historia, en las últimas décadas los drones han influido notoriamente en la concepción de vehículos de transporte aéreo de pasajeros autónomos, es decir, a través de avanzadas computadoras sin la intervención de pilotos en sus diferentes etapas de vuelo. Hoy día ya existen diversas aeronaves experimentales (drones) que permiten transportar personas en ámbitos locales bajo las denominaciones de aerotaxis, dronefly, flyingtaxi, entre otros, y asociados al concepto de tecnología eVTOL (electric vertical takeoff and landing/vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical), pero su desarrollo futuro apunta a los transportes masivos de pasajeros y carga en rutas regionales y nacionales. El avance comercial ha sido mayor en el transporte de carga, pero, en el transporte de pasajeros hay mucha tela que cortar todavía, ya que al igual de lo sucedido con los automóviles autónomos impulsados por importantes empresas como Tesla, Apple y Google, todavía hay muchos escollos técnicos que superar y muchas certificaciones que aprobar; uno de esos aspectos se refiere en la confianza de los pasajeros en relación con abordar un avión que no lleve tripulación de vuelo.


En Dubai, Emiratos Árabes, se ha venido impulsando el proyecto Dubai Air Taxi en un Joint Venture entre la Autoridad de Carreteras y Transporte de ese país (RTA), y la empresa alemana German Volocopter Company; proyectos similares de importantes empresas como UBER, Kitty Hawk y Google están en desarrollo en otros países, por ejemplo la empresa china EHang ha estado ensayando con un dron de pasajeros denominado quadcopter, desde enero de 2018, con el cual ya han transportado mas de mil pasajeros en distancias no mayores de 20 kilómetros.

Imagen: BBC News

Los temas limitantes para que dicha experiencia se reproduzca exitosamente en el transporte aéreo comercial son la autonomía, la seguridad de vuelo, la capacidad, la coexistencia con los transportes aéreos convencionales, y por encima de todos ellos, la regulación y certificación. La autonomía es importante porque no es lo mismo prestar un servicio de taxi urbano en Dubai que prestar un servicio Caracas-Valencia, pero, además, la autonomía está íntimamente ligada con la duración de las baterías en caso de que el dron sea eléctrico; la seguridad de vuelo será una exigencia muy importante para autoridades y usuarios ya que habrá que demostrar que un sistema de vuelo autónomo puede actuar adecuadamente en el día a día y en caso de una emergencia; la capacidad será muy importante a los fines de sus desarrollo comercial; la coexistencia con los vehículos convencionales de transporte aéreo no será, a mi juicio, mayor problema; y por último, la regulación y certificación creo que tardará unos cuantos años.

En el camino, ya algunas empresas están pensando en un estadio intermedio: aviones con un solo piloto; en efecto, el fabricante Airbus y la línea aérea Cathay Pacific han anunciado que evaluarán la idea de aviones en los cuales un solo piloto lleve el mando con el apoyo de sistemas autónomos de navegación. Aunque todavía no hay mucha información al respecto, me imagino que intentarán convencer a autoridades y pasajeros sobre la posibilidad de que una aeronave vuele autónomamente bajo la supervisión de un piloto que sólo actuará en caso de que fallen los sistemas automáticos de control operativo y de la navegación. Creo sinceramente que esto no va a ser fácil.

Willian J. Bracho
Abogado, MSc. Gestión del Turismo Sostenible.
Especialista en Derecho de la Navegación.
willianbracho@estrategaconsulting.net.
Instagram: @estratega_consultores_wb

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