Entre Cielo y Tierra: “Reinventándonos para convivir con la pandemia”

La fuerza de la economía parece estar ganándole a la gravedad de la pandemia china, ya en muchos países se están reestableciendo el comercio y los servicios, entre estos últimos, los servicios turísticos, a sabiendas que dicha actividad es para muchos el principal motor de la economía. La gran pregunta: ¿Cómo lograr convivir con la pandemia?


Como se ha señalado hasta el cansancio, la pandemia no cesará hasta que existan vacunas para inmunizar buena parte de la población mundial, hoy severamente afectada por la globalización del covid-19, y eso puede tardar más de seis meses o hasta más de un año. Hay que imaginar que, si la población mundial ronda los 7.000 millones de personas, inmunizar al 30% es hablar de vacunas para 2.100 millones de habitantes, y esa cifra pasa por un proceso de fabricación, distribución y aplicación masiva en todos los más de 190 países de la comunidad internacional. Mientras eso llega, ¿Cómo reiniciar la actividad turística y mantenerla viva?

Ya diversos organismos internacionales se han puesto de acuerdo en torno a los protocolos sanitarios y sociales que deben ser respetados para evitar más contagio, también muchos entes gremiales, cadenas hoteleras y aerolíneas han tomado interesantes iniciativas para brindar sus servicios bajo esquemas sanitarios que puedan garantizar cierta seguridad a los usuarios en sus desplazamientos y estadías; por último, la mayoría de las autoridades nacionales, regionales y locales están conscientes que para poder mantener abierta la actividad de comercio y servicios es necesario establecer como obligatorios, para las personas y empresas, el cumplimiento de varios de los protocolos sanitarios y sociales que han sido definidos por las autoridades internacionales y nacionales de salud, transporte, comercio y turismo. La gran expectativa: ¿Cómo se logra el cumplimiento de las medidas impuestas?

La pandemia tiene saturados los servicios de salud en todas las comunidades, por lo que aquellas que reciban turismo más allá del meramente local, tendrán que desarrollar sistemas alternos para atender a una población flotante que eventualmente pueda requerir asistencia médica, aislamiento, suministro de medicinas u hospitalización. Los seguros nacionales e internacionales de salud, y los de asistencia médica a viajeros, jugarán un papel muy importante para poder garantizar la atención en establecimientos diferentes a los públicos, y preferentemente tendrán que ser obligatorios para poder viajar a otro país. Gobiernos y particulares tendrán la obligación de desarrollar sistemas de detección de probables infectados, mediante comprobación de temperatura, exámenes rápidos de sangre, saliva u otros métodos, para poder prevenir mayor propagación.

Se requerirán campañas publicitarias internacionales y nacionales para concientizar a los viajeros sobre las nuevas condiciones para viajar, cuales deberán ser promovidas por las autoridades locales, regionales, nacionales e internacionales, así como por los gremios empresariales que interactúan en la actividad turística. Los sistemas de información y reservación de servicios turísticos deberán informar adecuadamente a los usuarios, acerca de las nuevas condiciones y requerimientos para viajar o para utilizar dichos servicios.

Los servicios públicos que necesariamente deben compartir los pobladores locales con los visitantes (baños, transporte terrestre, etc.) deberán mejorar su higiene y tener mayor supervisión por parte de las autoridades y particulares responsables en cuanto al cumplimiento de los protocolos sanitarios y sociales, ya que estos pueden ser centros activos de contaminación. También los servicios de alimentación y bebidas, así como los de recreación (bares, restaurantes, ventas ambulantes de comida, cines, parques recreativos, etc.), deberán trabajar bajo nuevas y mas estrictas normas sanitarias, además de cumplir con los protocolos antes mencionados. ¿Cómo logramos la continuidad y sostenibilidad de las medidas de supervisión y control?

Los destinos, las líneas aéreas, cruceros, ferrocarriles, hoteles y empresas de viajes y turismo deberán reinventar o rediseñar los productos turísticos buscando reducir la masificación de visitantes en el consumo de estos. Los potenciales viajeros están, en buena parte, temerosos de ser contagiados en sus viajes, por lo que una de las barreras a superar será recuperar la confianza de estos exhibiendo todas las medidas que se están tomando para garantizar la no contaminación durante los viajes y servicios ofrecidos.  

La pandemia nos ha afectado en múltiples formas, viajar ya no será lo mismo, necesitamos que la actividad turística logre convivir con la pandemia. No es fácil, pero será necesario si queremos que esta última sobreviva.

Willian J. Bracho
Abogado, Esp. Derecho de la Navegación
MSc. Gestión del Turismo Sostenible
wjbracho@yahoo.com; willianbracho@estrategaconsulting.net
Instagram: @Estratega_Consultores_wb

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