El Guía de Turismo

El guía de turismo es reflejo de la identidad nacional. Fundamentado en conocimientos profundos y veraces de lo que muestra, el guía transmite los valores culturales, sociales y políticos de la nación.


El guía de turismo debe poseer capacidades de comunicación para transmitir eficazmente todo lo que el turista desea y debe aprender y conocer. Psicología, para integrar la voluntad del grupo a un itinerario. Conocimientos diversos sobre aspectos gastronómicos y culinarios. Historia, filosofía, para entender las diferencias culturales. Compromiso, disciplina y voluntad de servicio.

El guía de turismo representa a la agencia de viajes, al operador, al país, a lo bueno y lo malo  que constituye el entorno. Debe ser: amable, de personalidad agradable, sonriente y educada; que despierte interés de disfrutar su compañía. Su meta: la prestación de un excelente servicio, esmerada atención y alto profesionalismo. Es el primer y último contacto del visitante; guardián de la “promesa básica” ofertada en el paquete o el tour.

Por la habilidad oratoria y persuasiva de Cicerón, orador romano que aplicaba la facundia, facilidad para explicar con palabras; a los guías turísticos se les denominaba “cicerone”.    

El Día Internacional del Guía Turístico se celebra en todo el mundo, desde 1990, cada 21 de febrero; fecha elegida por ser el día de la creación de la Federación Mundial de Guías Profesionales de Turismo (WFTGA por sus siglas en inglés).

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