Proyectando el Turismo: Los encantos de Chinchón

Vista panoramica de Chinchón

Buena parte de quienes visitan Madrid por turismo, complementan su viaje con un tour a Toledo, Segovia o incluso Ávila. Estas tres ciudades se encuentran aproximadamente a una hora en automóvil, lo cual permite hacer el viaje el mismo día. Todos quienes las visitan quedan maravillados de lo bien conservados de sus cascos históricos y los monumentos emblemáticos de cada ciudad. Así por ejemplo destacan en Toledo su alcázar y catedral al igual que en Segovia la cual además cuenta con el famoso acueducto romano. Por su parte Ávila mantiene la totalidad de su muralla medieval, la cual representa muy bien su pasado histórico y arquitectónico.

Sin embargo, estas maravillas, lejos de ser la norma son la excepción. Lamentablemente España es el país de la Unión Europea con el porcentaje más bajo de casas centenarias, a diferencia de otros países del viejo continente, donde los centros urbanos de pequeños pueblos y ciudades buscan preservar su arquitectura original, permitiendo renovaciones en el interior, pero conservando la fachada original a la vez que incentivan la construcción de las nuevas edificaciones en la periferia. En España esto no sucedió, las viejas casas con techos a dos aguas, de tradicionales tejas fueron demolidas para dar paso a edificaciones de no más de 4 o 5 pisos de altura, con poco atractivo arquitectónico.

Existe la falsa creencia que estos pueblos fueron destruidos por bombardeos durante la guerra civil. Si bien es cierto que hubo la destrucción de algunos pueblos, no fue así para todos. La mayoría sufrieron esta metamorfosis a partir de la segunda mitad de los años 50 y con más fuerza después de los 70. Por ejemplo, los pueblos en la periferia de Barcelona, como Badalona, L’Hospitalet de Llobregat, Esplugas, Cornellá, Sant Joan Despí, San Boi o San Feliú no conservan casi nada de su pasado arquitectónico. En Cornellá, sede del club de futbol Espanyol, solo sobrevive su castillo y la vieja casa comunal pues hasta la iglesia es de construcción reciente. En Esplugas se pueden observar el convento y algunas viejas casonas construidas en el S.XVII en los alrededores de su iglesia. Por su parte en San Feliú, San Joan Despí y San Boi solo sus iglesias y algunas casas del periodo modernista de principios del S.XX sobreviven. Esta transformación urbana se debió al gran número de personas provenientes de Andalucía y Extremadura que llegaron a Cataluña entre los años 60 y 70 del siglo pasado, buscando mejores condiciones de vida. Pero cambios similares podemos observar en los pueblos que salpican la Sierra de Gredos, entre Ávila y Talavera de la reina. Uno esperaría encontrar pueblecitos típicos de montaña, sin embargo, parecen más bien partes barrios de alguna gran ciudad trasplantado al campo. Edificaciones cuadradas de 2 o 3 pisos de altura y poco más. Esto nos deja solo con el impresionante paisaje para admirar, pues a nivel urbanístico o arquitectónico no aportan nada.

Dada esta realidad, cada vez más son valorados los pueblos que aún conservan en pie su pasado arquitectónico, localidades como Albarracín (cerca de Teruel) o Santillana del Mar (cerca de Santander) se han convertido en atractivos turísticos, pues dan un vivo ejemplo de cómo eran antaño todos los pueblos de la península.

Por su parte, en la comunidad de Madrid nos encontramos con Chinchón, el cual ha sobrevivido a los embates del “progreso” y se conserva como una joya arquitectónica ubicada al sur de la capital. Es una excelente opción para quienes visitan la Madrid y deseen hacer un viaje al pasado en pocos minutos, ah y Chichón no es solo reconocido por su legado arquitectónico, sino también por su gastronomía.

Sin duda Chinchón una excelente opción para pasar el día, poco conocida y muy cerca de Madrid.

Alberto Aristeguieta

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