Entre Cielo y Tierra: “El Caribe, un potencial aliado para el desarrollo del turismo en Venezuela”

En esta última semana de septiembre celebramos dos importantes fechas: 27 Septiembre, Día Mundial del Turismo, y, 29 de Septiembre, Día de la Aviación Civil venezolana; y pensando en esto he querido hacer un pequeño análisis de como una alianza con nuestros vecinos del Caribe podría beneficiarnos tanto en el desarrollo del turismo internacional
receptivo, como en el del transporte aéreo comercial.


El Caribe insular está integrado por 2,184 islas distribuidas entre 17 países, 7 colonias, 5 departamentos de ultramar y 3 municipios especiales; la mayoría de ellas viven fundamentalmente de los ingresos que genera el turismo internacional receptivo. República Dominicana, Cuba, Jamaica, Aruba, Curazao, San Marteen, Barbados, Trinidad y Tobago destacan como las que más turismo reciben y las que mayor número de vuelos internacionales reciben.

Recientemente, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo -IATA-, conjuntamente con la Organización de Turismo del Caribe, realizaron un exitoso evento para celebrar del Día de la Aviación del Caribe; en el mismo, el vicepresidente de IATA para las Américas, Peter Cerdá, expuso algunas ideas para la recuperación post-COVID del transporte aéreo y la actividad turística en dicha región. Cerdá habló de la necesidad de desarrollar los siguientes aspectos: Conectividad, Turismo Multidestinos, Experiencia de Viaje y un Entorno de Costos Competitivos.

En relación a la conectividad, Cerdá expresó que …”La mejora de esta situación requiere un esfuerzo concertado para aumentar las conexiones aéreas dentro del Caribe”, vinculando este objetivo con la necesidad de ofrecer más opciones multidestinos.

Venezuela, al igual que Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala, Belice y México, es parte de la Cuenca Caribe como  país no insular, y posee una excelente ubicación respecto a todas las islas del Caribe oriental; por tanto, cuando se habla de más conectividad en el Caribe necesariamente también deben incluirse más conexiones con Venezuela como parte de los países que conforman el borde caribeño. Esta mejora en las conexiones con Venezuela puede representar un tráfico aéreo de doble sentido, ya que bajo el espíritu de vender turismo multidestinos
las islas caribeñas pueden vender sus productos de Sol y Playa asociados a los exóticos productos venezolanos de selva, montaña y sabanas, y además de volver a captar la histórica demanda de venezolanos hacia el Caribe. Este trabajo de vender turismo multidestinos, solo será posible si tanto gobierno como operadores de turismo unen sus esfuerzos para negociar con los operadores receptivos de las islas caribeñas, para que las diferentes alternativas de paquetes multidestinos puedan ser ofrecidos a los mayoristas de turismo de los grandes países emisores como lo son USA, Canadá, y varios países europeos y latinoamericanos.

En cuanto a la experiencia de viaje, Cerdá se refirió a varios aspectos que están contenidos en lo que conocemos como facilitación del turismo, y que afectan tanto a las líneas aéreas, como a los operadores y visitantes. La tendencia mundial es visitar aquellas regiones y destinos específicos que ofrezcan más facilidades y menos restricciones aduaneras, tributarias, etc. Venezuela podría aprovechar las nuevas alianzas con diversas islas caribeñas para disminuir y homologar los temas aduaneros y tributarios como una forma de incentivar y promover el turismo multidestinos CaribeVenezuela.

El último de los aspectos que mencionó Cerdá fue el relativo a un entorno de costos competitivos, que se refiere a la necesidad de racionalizar los impuestos y tasas que son aplicados tanto a los turistas como a las líneas aéreas, por parte de los gobiernos nacionales, regionales, y locales, así como por los aeropuertos y otros institutos o entes autónomos de cada país. Como ejemplo, el vicepresidente de IATA señaló que la media internacional de impuestos sobre el precio de los pasajes aéreos es de 15% mientras que en el Caribe era el 30%.

Para Venezuela, la opción de alianza con los países caribeños representa no solo una oportunidad para relanzar el turismo internacional receptivo mediante la mencionada figura del turismo multidestinos, sino también una forma de desarrollar múltiples conexiones aéreas que permitan no solo servicios entre dichas islas y diversas ciudades venezolanas, sino más allá hacia Suramérica y otros destinos en Centro América y el propio Caribe. Esta nueva conectividad también podrá ser aprovechada en el transporte de carga, que a futuro puede representar un mercado interesante para el país, sus exportadores y las líneas aéreas.

Por último, aunque no lo mencionó el representante de IATA, los temas de seguridad en los destinos y calidad de servicio deberán ser garantizados para que una alianza Caribe -Venezuela, en pro del desarrollo del turismo receptivo, pueda funcionar.

Willian J. Bracho
Abogado, Maestría en Gerencia del Turismo Sostenible
Especialista en Dº de la Navegación
[email protected]

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