Simón Bolívar como turista

Para enfocar la personalidad de Simón Bolívar como turista, se debe partir de un hecho circunstancial y humano.


Simón Bolívar desea ir a Europa por dos razones: conocer a su tío Esteban y a la Puebla de Bolívar, en Galicia. De su tío le han dicho que es muy parecido a su madre; hay que tomar en cuenta que Bolívar es un neurótico afectivo que a la edad de tres años ha  perdido al padre, y a la madre a los nueve; la hermana que más quiere se le casa; no acepta el tutor que le imponen, y desea conocer al tío Esteban. Es entonces, cuando aspirando realizar este anhelo, el 19 de enero de 1799 sube a bordo del barco San Ildefonso para navegar por primera vez.

El buque, comandado por el capitán José Borjas, va rumbo a La Habana para recibir apoyo logístico, pero en el momento Cuba se encuentra bloqueada por los ingleses; por lo que se desvía a México.

En Veracruz es cuando Bolívar inicia su verdadera actuación como turista. El capitán Borjas le sugiere subir a Ciudad de México a conocer los monumentos históricos dejados por los aztecas. Allí, el oidor del Virreinato, le conduce como guía y con los documentos que lleva del obispo de Caracas, logra penetrar y hospedarse en la pensión más importante de Ciudad de México.

Pasa luego a La Habana, ya desbloqueada, continua hacia Europa; entra a España por La Coruña,  toca en Bilbao, pasa a La Puebla de Bolívar donde se desilusiona, ya que pensaba encontrar una serie de castillos marmóreos y un enorme molino, y lo que encuentra son veinte casuchas al lado de la ribera de un río y un molino deteriorado, lo que justifica el apellido de Bolívar que significa “piedra de molino”. En la Puebla permanece 24 horas para dirigirse en posta hasta Madrid.

A Madrid entra por la Puerta Mayor hasta la Puerta del Sol, deja equipaje y va en busca del tío Esteban, quien es íntimo amigo de Mayo, favorito de la reina María Luisa; por este motivo se relaciona en notoria actividad social, hasta que fastidiado de tan ficticio mundo se muda a la casa de Atocha donde comienza a estudiar; conoce a María Teresa Rodríguez del Toro, con quien contrae matrimonio, regresa a Venezuela, donde queda viudo.

Regresa a Europa con la intención de mitigar su profundo dolor con un intenso turismo en el cual cae.

Toca Madrid, pasa a París donde se encuentra con su querida prima Fanny Du Vilar, entra en el Palais Royal donde impone la moda del sombrero Bolívar que todavía existe. Va a Viena, donde se encuentra con Simón Rodríguez con quien realiza viaje a Italia; acompañados por Fernando Toro recorren Venecia, Bologna, Firenze, Florencia y Roma. Vuelve a París y de allí a Hamburgo donde, en 1807, embarca a Estados Unidos, conoce Charleston, Nueva York, de donde retorna a Caracas, para iniciar su gigantesca labor por la emancipación.

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