Entre Cielo y Tierra: “Sostenibilidad Ambiental y Turismo”

Los temas relacionados con la sostenibilidad están de moda, y quizás mucha gente lo ve así por desconocer la profundidad de dicho concepto o el fin que persigue su aplicación.


En el diccionario de la Real Academia de la Lengua española encontramos dos acepciones de sostenibilidad: 1. adj. Que se puede sostener. Opinión, situación sostenible; y… 2. adj. Especialmente en ecología y economía, que se puede mantener durante largo tiempo sin agotar los recursos o causar grave daño al medio ambiente. Desarrollo, economía sostenible.

Como se puede apreciar, la sostenibilidad es algo inherente a toda la actividad del hombre y su aplicación procura tanto evitar los daños o menoscabo a la naturaleza, como la garantía de no agotar los recursos útiles a fin de que se preserven, según sean renovables o no renovables, de por vida, o por el mayor tiempo posible. Así, el petróleo es un recurso no renovable, cuya explotación y la posterior utilización de sus productos derivados es contaminante, y por ende dañina para la naturaleza; sin embargo, desde el punto de vista de la sostenibilidad económica, lo importante es administrar este de la forma más racional, y simultáneamente buscar que su explotación ocasione el mínimo daño al ambiente. Si con el aprovechamiento de otras fuentes de energía tales como la solar, la hidráulica o la eólica, podemos obtener los mismos fines económicos sin afectar el ambiente, entonces la explotación petrolera tendrá sus años contados.

El planeta tierra ha venido dando señales de que muchas actividades del hombre la han afectado severamente precisamente porque las mismas no son sostenibles ambientalmente; así vemos que en Venezuela hemos perdido más del 70% de los ríos navegables debido básicamente al socavamiento y desforestación de las áreas donde nacen los mismos, y a los cambios de los ciclos lluviosos; también hemos perdido la calidad de sus aguas debido a la extrema contaminación por aguas servidas y desechos sólidos. Parte de los océanos y mares se han convertido en un basurero, y muchos lagos y lagunas han corrido con la misma suerte. También las áreas naturales, protegidas o no, están siendo severamente afectadas por la tala, quema y contaminación.

El turismo es una actividad cuya oferta principal es precisamente el ambiente, representado por playas, montañas, sabanas, médanos, ríos, mares y bosques, los cuales, en la medida que los destruimos o contaminamos, le vamos restando valor como producto turístico. El sobre uso de los parques nacionales, los cambios de uso de la tierra, la explotación minera, y la contaminación de sus tierras y aguas menoscaban su sostenibilidad.

El uso de energías sostenibles permite que se vaya eliminando la contaminación por gases (CO2 + otros) derivada de la combustión de los combustibles fósiles, y la atribuida a los derrames de gasolina, diesel, aceites, etc., los cuales contaminan las aguas y el suelo.

La instalación de plantas de tratamiento de aguas negras tanto en las ciudades e industrias, así como en hoteles, centros recreativos y parques artificiales, contribuirá seriamente a bajar los niveles de contaminación en mares, ríos y lagunas. Asociado a esto está la necesidad de promover el reciclaje de todo material contaminante (plásticos, metales, madera, etc.), y la sustitución de bolsas y envases de plástico, por similares de papel, cartón, u otros materiales biodegradables.

Los desechos orgánicos vegetales pueden convertirse en abono para plantas. En cuanto a las aguas para el consumo humano es importante su preservación y su filtración. En los sitios donde no hay agua potable disponible, será importante trabajar con plantas desalinizadoras o pozos profundos y con el almacenamiento y aprovechamiento de las aguas de lluvia, las cuales también ayudarán con el riego de áreas verdes y jardines.

El diseño e instalación de sistemas para la recolección acopio y disposición de residuos sólidos (basura), en todos los destinos turísticos específicos (playas, hoteles, parques naturales y artificiales, así como en sitios públicos) ayudará a reducir la contaminación de los ambientes públicos y de hecho a una percepción más agradable por parte del visitante.

La promoción del uso de cremas o líquidos repelentes, o para la protección solar o cuidado de la piel, inocuos para el ambiente, también será de gran utilidad para la protección ambiental.

La preservación del paisaje en también importante, mutilar árboles, destruir senderos naturales y sustituir lo vegetal con concreto es un atentado contra el ambiente que los visitantes quieren disfrutar. Incluso, la contaminación del paisaje urbano con construcciones inadecuadas, fuera de estilo o monstruosas, también afecta la percepción positiva del destino o núcleo receptor. La reforestación de los espacios afectados por el hombre o por incendios o inundaciones será siempre una iniciativa ambiental positiva.

En cuanto al transporte de personas, la reducción del uso de motores a combustión en los vehículos coadyuvará en la descontaminación del ambiente. A nivel local, promover la utilización de vehículos a tracción de sangre (Bicicletas, carretas, veleros, canoas a remo, etc., es una gran contribución.

Las iniciativas para lograr la sostenibilidad ambiental y su impacto para la actividad turística deben tener origen público y privado: Los organismos oficiales deben hacer cumplir las leyes y demás normas ambientales, así como promover actividades en apoyo de lo ecológico. Los municipios y gobernaciones tienen una alta responsabilidad en temas de saneamiento ambiental, paisajismo y vigilancia ambiental. Los entes privados y los particulares, en general, tienen el deber de promover la calidad ambiental en todos sus procesos industriales o de servicios, y deben motivarse en emprender en las áreas de conservación, reciclaje, sustitución de energías fósiles, transporte ecoeficiente y tratamiento de aguas.

El turismo requiere de un ambiente adecuado y con calidad suficiente para poder competir exitosamente con todos los demás países o proveedores locales de servicios, ya que todos al final ofrecen similares recursos con diferentes presentaciones.

Willian J. Bracho
Abogado, MSc. Gestión del Turismo Sostenible.
Especialista en Dº de la Navegación
wjbracho@yahoo.com

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