Entre Cielo y Tierra: “Destinos paradisiacos para los jubilados”

El desarrollo turístico de una ciudad se logra estructurando una buena oferta de recursos y servicios que logren atraer, de manera sostenible, a una masa de visitantes nacionales e internacionales, quienes aportarán importantes ingresos al destino, a través del gasto en alojamiento, transporte, guiatura, alimentación y recreación. Algunas poblaciones han logrado captar, de manera voluntaria o involuntaria, a un tipo muy particular de corriente turística, la de las visitantes retirados o jubilados.


Muchas personas que han concluido su etapa laboral han venido buscando mudarse de manera definitiva o por temporadas, a ciudades que les ofrezcan buena calidad de vida y donde su pensión de retiro sea suficiente para sufragar todos los gastos necesarios para vivir holgadamente y con tranquilidad sus últimas décadas.

En Latinoamérica existen varios países, o ciudades en particular, que han venido promoviéndose como destino ideal para jubilados; como ejemplo podemos citar a Cuenca en Ecuador; Escazú, Heredia, Arenal y la zona de Tamarindo en Costa Rica; Panamá; y Cancún, México. Todos estos destinos han descubierto este gran segmento de demanda, para el cual, además de la oferta turística tradicional, han desarrollado formas de alojamiento especiales como la propiedad vacacional, los apartahoteles, y los conjuntos residenciales sólo para personas retiradas.

Lo interesante de esta modalidad de demanda es que se presenta como permanente (personas que se radican en el destino), o semipermanente (personas que pasan largas temporadas en este), garantizando al destino una óptima ocupación de su oferta, y una buena compatibilidad con las corrientes turísticas tradicionales. Además, todo lo anterior conlleva inversión y gasto permanente en el destino por parte de los visitantes, y emprendimiento local. Para los municipios todo este desarrollo se traduce en mejora en sus ingresos, y la responsabilidad de mantener el atractivo del destino en cuanto a seguridad, ornato, paisajismo, limpieza y sanidad.

De acuerdo con la página www.internationalliving.com, Costa Rica se ubicó en el segundo lugar de los mejores destinos para personas retiradas a nivel mundial. Cuenca, por su parte, ha venido trabajando silenciosamente para mantenerse dentro de los principales destinos para los jubilados en Latinoamérica.

El Potencial de este tipo de destinos es prácticamente ilimitado ya que la cantidad de personas que se están jubilando en los países industrializados es enorme; solo en los Estados Unidos se calcula que hay aproximadamente una persona en edad de jubilación por cada 3.5 adultos en edad de trabajar. En Europa existe preocupación debido a que la
pirámide poblacional se está achatando a causa del crecimiento de los jubilados, a pesar de haberse aumentado la edad de retiro, respecto a las personas que van alcanzando la edad laboral.

Los países que poseen estabilidad política, social y económica generalmente también tienen estabilidad en su tipo de cambio, lo cual es un gran atractivo para las personas que ya se encuentran retirados o están en edad de retiro. Los retirados que venden sus casas, las alquilan, o aprovechan planes de reverso de hipotecas, cuentan con una fuente alterna de ingresos que le rendirá mucho más en naciones donde haya estabilidad monetaria y/o donde los impuestos sean menores que en su país de origen.

Conociendo este panorama tan interesante, los estados y sus ciudades interesadas, deberían trabajar en facilitar los trámites migratorios, e incentivar la exoneración total o parcial de impuestos nacionales y locales, de manera de hacerse mas atractivos para la llegada de muchos nuevos contribuyentes al ingreso turístico nacional: los jubilados

Willian J. Bracho
Abogado, MSc. Gestión del Turismo Sostenible.
Especialista en Dº de la Navegación
wjbracho@yahoo.com

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