Café Geisha: Los secretos del café panameño que rompe récord en precios y se ubica como el mejor del mundo

‘Panamá es insignificante en cuanto a volumen de café geisha, pero es el número uno del mercado mundial con el café más fino’, sentenció el catador profesional, Rattibor Harttmann

Miriam Lasso


Sabían que tenían una joya entre las manos, aunque desconocían el precio que alcanzaría en el mercado, y más aún, que su producción rompería récord mundial, como el mejor café geisha del mundo.

Para los hermanos, Kelly Hartmann, y Rattibor Harttmann, la tercera generación de una historia de más de 100 años de producción de café, el Panamá Geisha es un café espectacular que se ha ganado su sitial en el mercado internacional, gracias a los esfuerzos y dedicación de los productores, así como del equipo que integra cada finca.

Curiosamente, si hablamos de cifra, Panamá como mercado mundial del café, no significaría nada, si comparamos los 11 a 14 millones de sacos que produce Colombia, con los 150 mil sacos que a penas alcanza la producción panameña, pero tiene la marca país más grande del mundo, resume Rattibor Harttmann.

Panamá no está entre la potencia mundiales en producción de café, tal vez porque no podría alcanzar la cuota, lo que obligó al productor panameño a innovar y mejorar los procesos para figurar, no como productor de café, sino como el productor del mejor café del mundo.

Tampoco, todo el café que produce una finca alcanza récord en el precio mundial, por lo general son aproximadamente unas 100 libras las que se logran colocar a precios favorables en el mercado.

“A lo que Dios quiera, a la suerte y muy buena suerte”, así fue la selección de los lotes del café geishas que rompieron récord en la subasta internacional este año. El lote del Olympus Geisha lavado de la Finca Sofia, administrada por Kelly Harttmann se ubicó en el mercado a un precio de $1,300.50, mientras que el Jaguar Natural Limited de Guarumo Coffe de Tessi y Rattibor Hartmann se vendió $1,000.50.

Los hermanos Harttmann reconocen, que como fincas pequeñas no tienen mucho de donde elegir, pero saben que sus esfuerzos están dedicados a producir lo mejor, y el varietal del café geisha, y sus características, le dan la razón.

Para los hermanos Harttmann, Panamá encaja muy bien en el refrán que afirma que las cosas muy finas vienen en envase pequeño, siendo tal vez, uno de los países más pequeños en producción, pero con el café más fino del mundo, y la historia se está contando a nivel mundial con los precios de venta, señala el productor.

Para estos productores panameños, el café especial lo define, las personas que hacen posible la producción hasta la cosecha y la parte ambiental, sin eso, no se puede hablar de café especial en ninguna parte del mundo.

La puntuación para los cafés especiales va de 85 puntos hacia arriba, y lo va determinando la altura donde se produce, en el caso de la Finca Sofía, su producción alcanza los 900 a los 2,124 metros sobre el nivel del mar (MSNM).

El café geisha puede tomar de cuatro a siete años para ver producción significativa, entre más alta la tierra, el crecimiento es más lento y los costos de producción son altos, aunque lógicamente, el productor sabe que tendrá mejor calidad, explica Kelly Harttmann.

Así mismo, los costos de producción por hectáreas pueden estar entre los 5 mil y 8 mil dólares, anualmente.

A los caficultores los mueve más el amor por el café, que la misma recompensa económica, aunque la hay, reconoce Rattibor Harttmann, no obstante, señala que la caficultura es benevolente porque reparte económicamente mucho dinero en todos los estratos sociales.

Las fincas de los hermanos Harttmann generan empleo a más de 600 familias, sobre todo en el momento de la cosecha cuando requiere mano de obra, pero es dinero que se distribuye en diversos sectores, desde la familia que trabajan directamente, como los transportistas, los comercio y hasta en las cantinas, explica el administrador de la Finca Sofía.

¿A dónde va el Café Geisha panameño?

El café panameño recorre desde los Emiratos Árabe donde tienen presencia todos los productores panameños, hasta Japón e Inglaterra. La curiosidad de los panameños también se está despertando, y ya existen tiendas especializadas que están haciendo cosas interesantes. 

El geisha de los hermanos Harttmann tienen negocios con empresas en Holanda desde hace 23 años y en Japón hace 24 años, y recorre diferentes partes del mundo, especialmente en Europa. El secreto, una relación directa con sus clientes, parecida a un buen matrimonio que se fortalece a medida que pasan los años, coincidente los productores panameños.

En cuanto a las subastas, la preparación de un lote de café lleva aproximadamente, un año de trabajo con miras a clasificar en la catación nacional.

Las exigencias son las más altas del mundo, los catadores son muy exigentes, principalmente los panameños. Este año, el café panameño pasaba con 92 puntos, mientras que los catadores internacionales le daban puntajes por arriba de los 94 hasta los 98 punto, explica Rattibor Harttmann.

Para los hermanos, que aún recuerdan cuando jugaban lucha libre en los recipientes de granos de café mientras sus padres se encargaban del negocio, o las veces, que su madre le tocó extraer los granos que se les colaba por la nariz, el triunfo que lograron en la subasta internacional, es el resultado de la dedicación de todo un equipo, totalmente integrado y disciplinado.

¿Cómo identifico un café Geisha?

Del café geisha sabemos que es un café muy sutil y delicado, con muchos tonos florares y jazmín, mandarina, muy diferente a un café normal que asociamos como un café fuerte y chocolate.

Actualmente, en Panamá se produce gran variedad de café especial, sin embargo, aún los expertos discuten cómo defirnir un café geisha.

panamaamerica.com.pa

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