El proyecto hotelero que revaloriza la artesanía Mexicana

Meliá presenta el Proyecto Beatriz, una iniciativa nacida para sublimar la cultura manufacturada indígena.


Los nuevos desafíos de la sostenibilidad no se centran solo reducir el uso del plástico o en apostar por la gastronomía de proximidad responsable. También implican tener una relación mucho más bidireccional con las comunidades locales donde la recompensa no es solo hedonista, también es intelectual. Una puerta a volver de las vacaciones con la mente más activa y abierta que en los hoteles Paradisus by Meliá han llevado al siguiente nivel, trabajando con grupos indígenas locales para que la artesanía pase de ser un muestrario estandarizado de souvenirs con el slogan “yo he estado aquí” a ser un objeto exclusivo… y más valorado. 

La apuesta de Meliá el pasado FITUR fue una de las más arriesgadas y responsables de la feria. En ella, la hotelera de origen español le contó a todo el mundo que se iban a tomar muy en serio la sostenibilidad, y no solo con un stand donde el verde y los productos ecológicos eran los protagonistas, sino con la presentación de una iniciativa en la que se moderniza la artesanía hasta elevarla a diseño: el proyecto Beatriz.

EN HONOR A BEATRIZ CARREGHA

El diseño en México no es flor de un día. De hecho, la capital se ha convertido en uno de los destinos fetiche para los que buscan objetos, interiores y prendas diferentes y genuinas. Una de las grandes artífices de este paso gigantesco que ha dado tanto el país como la metrópolis fue Beatriz Carregha, quien consiguió adaptar en sus creaciones las técnicas artesanales más enraizadas de las comunidades indígenas de esta nación. Y, además, logrando que se los ojos más snobs del panorama internacional se posaran en estos materiales y en estos estilos.

NACIDO EN LOS CABOS

La misma filosofía es la que envuelve a este proyecto homónimo lanzado por la marca de resorts de lujo de Meliá. “Todo nació gracias a un empleado del Paradisus Los Cabos. Nos puso en contacto con las comunidades locales y nosotros les pusimos en contacto con la agencia de comunicación para ayudarles a estar mejor organizados porque ellas no tienen la visión de crear una web, un perfil de instagram… Tenían la visión del negocio pero no las herramientas” apunta a Viajes National Geographic Alba Bustamante, responsable global de marketing de Paradisus by Meliá.

Paradisus Los Cabos, donde empezó todo.

De este modo, poco a poco, han conseguido que estos indígenas apliquen sus técnicas de manipulación y tejido con las hojas de palma en diseños mucho más actuales y del gusto del público de sus establecimientos. Cestos, capazos, alfombras, lámparas etc. con una estética mucho más actualizada y que, además, tienen su propio espacio de venta dentro del hotel, de tal modo que la aportación de Meliá se realiza a todos los niveles: desde la producción hasta la distribución y la imagen.

¿Y el futuro? “Ahora lo queremos extrapolar a todos los hoteles porque en cada hotel hay comunidades muy cercanas que pueden participar de este proyecto y darles un trabajo y una ocupación” añade Bustamante.

SOSTENIBILIDAD INTELECTUAL

Para aquellos huéspedes que lo deseen, la exclusividad no se circunscribe solo a un objeto ya que otro de los pilares de este proyecto es poder ofrecer la posibilidad de participar a los clientes alojados en talleres y experiencias vinculadas con la artesanía premium local. Es decir, que se vuelvan a casa conociendo un poco más de las comunidades que habitan ese entorno y que, poco a poco van ganando en visibilidad y adquieren un peso más relevante en el disfrute del destino.

Viajes NG

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