Boeing tira la toalla: no competirá contra el A321

JUAN PEDRO CHUET-MISSÉ

El CEO de Boeing advirtió que si el programa del B797 sigue adelante no será para competir contra los modelos de pasillo único de Airbus


El consejero delegado de Boeing advirtió que el proyecto del NMA (por Nueva Aeronave de Mitad de Mercado), conocido extraoficialmente como B797 tiene que rediseñarse desde cero. Y lo que sí tiene en claro es qué no tiene que ser: la respuesta al A321 de Airbus.

David Calhoun fue muy preciso cuando le tocó dar la cara para anunciar los resultados anuales de Boeing, que arrojaron los primeros números rojos en 23 años.

Retroceder y repensar la estrategia

Allí el CEO dijo que le ha pedido a su equipo “que retroceda y reevalúe nuestra estrategia de desarrollo de productos comerciales para determinar qué familia de aviones se necesitará en el futuro”.

Más concretamente, el directivo dijo que él y el máximo responsable del área comercial coincidieron en un punto: “no diseñaremos nuestro próximo avión para competir contra el A321”.

Para el nuevo consejero delegado, que reemplazó a Dennis Muilenburg cuando este no pudo soportar la presión por la crisis del B737 MAX, “primero quiero entender todo en torno al mundo de los aviones de fuselaje ancho y los de fuselaje estrecho”.

La competencia entre Boeing y Airbus

La idea original del NMA era diseñar un avión que pueda transportar de 230 a 270 plazas, y con una autonomía de 7.400 a 9.300 kilómetros.

Este modelo encajaría entre el B737 y los hermanos mayores de doble pasillo como los B757 y B767, que están siendo reemplazados en todo el mundo.

El A321XLR tiene la autonomía y capacidad que Boeing buscaba en el B797. Foto: Airbus.

La aparición del A320 llevó a Boeing a desarrollar el B737 Next Generation; y la presentación de la familia Neo en Airbus obligó al fabricante norteamericano a lanzar la versión MAX.

Pero Airbus pisó el acelerador y diversificó su familia de modelos de pasillo único, con el A321, y las variantes Neo y XLR. Este último tipo de largo radio se presentó en el verano en el salón aeronáutico de París; puede transportar de 220 a 250 pasajeros, y puede alcanzar los 7.400 kilómetros; prestaciones similares a las que Boeing soñaba para su B797.

Sin entrar en detalles, Calhoun dijo que el próximo programa de aviones de Boeing contará con herramientas que lo diferenciarán de los productos de la competencia.

“Tan pronto como tengamos las características que buscamos, avanzaremos muy rápidamente”, dijo.

¿Y si Boeing cambia de estrategia?

Analistas consultados por Flight Global puntualizaron que el desarrollo de un avión desde cero podría servir a Boeing para modernizar su sistema de producción, y que le sirva para lanzar el modelo que podría reemplazar al B737 en un futuro cercano, que se conoce como FSA (acrónimo de futuro avión de pasillo único).

Según medios como Simple Flying el programa del B737, lastrado por la crisis de los MAX, podría dejar de existir hacia el 2030; ya que Boeing estaría invirtiendo millones de euros y recursos humanos en mejorar un tipo de avión que existe desde 1967.

Richard Aboulafia, analista de Teal Group, sugirió a Flight Global que una jugada inteligente de Boeing sería dejar de lado el proyecto del B797 y trabajar en el heredero del B737.

“Posiblemente el futuro FSA podría contar con una variante de largo radio ideal para el segmento medio del mercado”, dijo. O sea, lo que Airbus ya hizo el año pasado con su A321XLR.

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