Cómo es la ciudad de Guatemala que se convirtió en una obra de arte

Al borde del lago Atitlán, Santa Catarina Palopó llama la atención por sus casas pintadas de colores y dibujos de la cultura maya.


“El arte inspira a la vida” Eso es lo que dicen los habitantes de un pequeño pueblo de Guatemala, que es tendencia en redes sociales por la revolución estética que está viviendo: todas sus casas se transforman en un gigantesco lienzo de motivos tradicionales.

Santa Catarina Palopó se encuentra a la vera del lago de Atitlán, al sur de Guatemala, un antiguo cráter volcánico rodeado de tres picos que superan los 3.000 metros de altura.

Se trata de un paisaje lacustre de gran belleza, plagado de pueblos que congregan al turismo que busca relax en la naturaleza.

El arte como salida a la crisis

Santa Catarina se veía apartada del flujo de visitas. Además las malas cosechas y la sobrepoblación incrementaron la crisis económica de sus 6.000 habitantes, originarios de la etnia Maya Kakchikel.

La idea de uno de los vecinos, Harris Withbeck, está poniendo a Santa Catarina en la atención de medios especializados, cazadores de tendencias y turistas curiosos.

De a poco las 800 casas del pueblo se están pintando con los patrones que son famosos en las huipil, los tejidos tradicionales de la cultura maya que representan a animales y plantas o patrones geométricos.

Colores autóctonos

Para evitar un caos cromático la fundación Pintando Santa Catarina Palopó dividió el pueblo en 27 sectores, donde cada casa tiene un código. La familia elige el diseño, que puede ser de mariposa, venado o pavo real, tal como los dibujaban sus ancestros mayas.

Para la elección de los colores, los 13 pintores asignados asesoran sobre los de base y los secundarios para los detalles. La familia se encarga de pintar con el color primario y los colaboradores ayudan en elaborar los patrones decorativos.

Hasta los nombres de los colores se asocian a la cultura autóctona: pueden ser lago (azul claro), piedra verde (verde inglés), agua (verde esmeralda), maíz blanco (blanco) o barro (marrón claro); además de morado y azul oscuro en los primarios.

Entre los secundarios, se encuentran sol (amarillo), montaña (verde claro), tul (verde más oscuro), león (marrón anaranjado) y rosa.

Atractivo turístico

Además de tener una unidad visual, y que sea un imán para el turismo, las pinturas de Santa Catarina Palopó sirven para impulsar la producción artesanal de tejidos y su promoción entre los visitantes.

La fundación calcula que en dos años ya estarán pintadas todas las casas. Y el paso siguiente, dice su portal, es conquistar las paredes de los pueblos vecinos.

Esta iniciativa recuerda a las realizadas en diferentes ciudades a través del arte urbano, que permitieron mejorar la vida y seguridad en barrios marginales, así como embellecer pueblos y convertirlos en un atractivo turístico, como se hizo en sitios de Castilla-La Mancha.

cerodosbe.com

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