Proyectando el Turismo: 30 años al pasado

A partir de los Juegos Olímpicos de Barcelona, allá por el año 92,  esta ciudad pasó a convertirse en uno de los polos turísticos de España, no solo por ser el principal puerto de cruceros del Mediterráneo, sino por el gran número de visitantes que solía recibir, además de las destacadas ferias, exposiciones y congresos, entre los que sobresalen el Congreso Mundial de Telefonía Celular (con mas de 100.000 asistentes) y IBTM  la exposición más importante a nivel mundial para el segmento MICE, por mencionar dos.


Los hoteles han cerrado su peor año. De las más de 21,3 millones de pernoctaciones de 2019, que supusieron un récord en la ciudad, se ha pasado a 4,3 millones, 17 millones menos, una caída del 80%. En número de viajeros, las cifras son igual de negativas. En todo el año solo han dormido en hoteles de Barcelona unos 1,8 millones de viajeros -y más de un millón se logró entre enero y febrero, antes de la pandemia- frente a los 8,5 millones de 2019, 6,7 millones menos.

Estas son las cifras de pernoctaciones y de viajeros más bajas de los últimos 30 años. En 1992, el año de los Juegos Olímpicos, que marcó el despegue de Barcelona, la ciudad cerró el año con 4,33 millones de pernoctaciones y 1,87 millones de visitantes., cifra ligeramente superior a la de 2020. En la página de estadística municipal se pueden consultar, concretamente, los datos de la “serie histórica” desde 2005 a 2020, que confirman las catastróficas cifras de los hoteles de Barcelona en el pasado año.

La asociación hotelera de Barcelona sostiene que el desánimo se ha impuesto entre el sector hotelero barcelonés con las nuevas restricciones y la incertidumbre que las nuevas cepas y los elevados contagios han generado. Opina que, a mediados de 2021, los establecimientos pueden empezar a funcionar sin perder dinero pero que no será hasta 2022 que la situación se normalizará.

Si bien 2020 empezó de forma positiva, con más pernoctaciones en enero que en 2019 (1,4 millones vs. 1,3), la llegada de la pandemia desplomó la ocupación hotelera en marzo 632.150 frente a 1,7 millones el tercer mes de 2019, cerró los establecimientos en abril, mayo y junio y dejó en mínimos históricos las pernoctaciones en verano.

El mes de julio, el que mejor funcionó en todo el año, acabó con 234.764 pernoctaciones. En 2019, el séptimo mes, tradicionalmente uno de los más fuertes del año, los establecimientos barceloneses llegaron a las 2,1 millones, es decir que la caída fue cercana al 90%. La situación no mejoró en otoño ni en invierno y los hoteles barceloneses clausuraron el año con 137.170 ocupaciones de habitaciones frente a los casi 1,4 millones de diciembre de 2019.

Hotel W Barcelona (Fotografía Alberto Aristeguieta)

Por viajeros, tanto enero como febrero de 2020 fueron dos meses con datos excelentes 573.513 y 583.587, respectivamente. En ambos casos, las cifras son similares a enero y febrero de 2019. Tras toda la primavera con los negocios sin actividad, julio se cerró con 100.361 personas -822.808 en julio de 2019- y noviembre, el mes con menos hospedaje, con 51.796, 605.000 usuarios menos que en noviembre de 2019 (657.236).

Barcelona ha cerrado el año con solo 204 establecimientos hoteleros funcionando, 447 menos de los que había abiertos en enero de 2020 (651). A lo largo de 2019, el mínimo de hoteles abiertos fue de 665 y el máximo de 708, indica la página de estadística municipal. Por plazas, de las 82.972 habitaciones disponibles a inicios de 2020 -una cifra similar a la existente en todo 2019- se ha pasado a solo 29.426 en diciembre 2020.

Barcelona, la ciudad más visitada en España después de Madrid, que entre 2017 y 2029 tuvo un promedio superior a los 15 millones de visitantes anuales, tiene hoy en día números de hace 30 años. Esto sirve de referencia para otros destinos que corren con suerte similar… desde todo punto de vista, una verdadera catástrofe.

Fuente: Metropoli

Alberto Aristeguieta

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