Galápagos un paraíso donde se protege la naturaleza

“En Galápagos estamos acostumbrados a vivir con restricciones para proteger la naturaleza”, afirmó el ministro presidente del archipiélago ecuatoriano, Norman Wray Reyes, durante la cumbre mundial del clima, COP25, que se celebra en Madrid.


Esas restricciones han sido necesarias para reducir el impacto de la actividad humana en nuestro espacio natural, desde que en 1978 Ecuador impulsó la idea de hacer de las islas patrimonio de la humanidad, explicó Wraye, citado por la agencia EFE.

En una mesa de diálogo organizada por el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ) el funcionario ecuatoriano dijo que la organización territorial del archipiélago, ideada en relación a la naturaleza de manera muy distinta a la del resto del mundo, supone una experiencia muy importante, pero no alejada de conflictos.

La manera de responder a ellos, según Wray Reyes, ha sido tratar de usar la naturaleza, o mejor dicho, de encontrarnos con la naturaleza como un instrumento de paz. Y eso es lo más difícil para la humanidad, dijo.

La naturaleza te permite entender que tienes que autodisciplinarte y saber que no puedes vivir con el estatus que te venden los medios de comunicación y las estrategias de márketing, apuntó.

También, saber que hay un proceso de restricción, aceptarla y ver qué es lo que haces en función de la vida, la tuya y la que te circunda.

El Reto del Turismo Inclusivo

Cerca de 277.000 turistas visitaron el año pasado Galápagos, una cifra muy superior a la población de las islas, en las que residen de manera habitual 30.000 personas, el 60 % de ellos jóvenes de entre 15 y 24 años.

Pero si un galapagueño promedio quiere ir a conocer por ejemplo Bartolomé, una de las joyas de la corona de nuestro patrimonio natural, tiene que pagar individualmente entre 180 y 240 dólares para ir en un tour diario a conocerlo, explicó Wray Reyes.

Eso significa que una familia con cuatro miembros tendría que pagar cerca de mil dólares por un día de tour para conocer ese lugar.

Para nosotros, igual que para el resto del mundo, el acercarnos a la naturaleza es un proyecto fundamental. Pero además implica un coste económico y ahí es donde entra el tema de redistribución y equidad, señaló el ministro presidente de Galápagos.

Tenemos miles de turistas, algunos de características económicas muy altas, que visitan nuestras islas todos los años, y la población local todavía sigue estando alejada de su patrimonio por razones económicas’, un problema que hay que solucionar.

Para ello, abogó por el esfuerzo público-privado para poder generar el acceso de la gente local a disfrutar de las maravillas naturales de sus islas.

caribbeannewsdigital.com

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