En Francia está Meow Cats Café, la primera cafetería para gatos

Que tal unas onces en una cafetería en compañía de un felino, o por qué no, junto a varios de ellos. Qué tal un lugar dónde estos peludos puedan sentirse en casa, respetados y amados por quienes los visitan, los clientes, y dónde una familia amorosa decida adoptarlos y darles una segunda oportunidad. Así es Meow Cats café, el primer café de gatos de Aix- en- Provence, Francia. 

En una calle escondida, de Aix en Provence se encuentra este peculiar café. Desde afuera, se evidencia el reducido espacio, lleno de clientes y uno de los felinos, que imponente y tranquilo reposa frente a la ventana del lugar.

Para entrar hay que cruzar dos puertas, entre ambas, se encuentra un espacio de espera junto con un afiche que indica las reglas de la cafetería y otro más que advierte que los gatos se pueden salir. Luego de que la primera puerta queda bien cerrada, uno de los meseros se acerca para abrir la segunda y permitir el paso.

El lugar está compuesto por ocho mesitas, todas muy juntas, y encima de cada una de ellas, justo en el medio, hay un tarro antibacterial y, de nuevo, una pequeña lista con las reglas a seguir:

“A tu llegada, lava tus manos antes de saludarnos”; “respétanos, estás en nuestra casa”; “vigila los niños que te acompañan:”; “no nos cargues y no nos agarres contra nuestra voluntad”; “amamos las fotos, pero no el flash”; “no grites, el ruido nos da miedo”; “no nos molestes, sabemos defendernos”.

Las paredes tienen diferentes juegos de escalar, hechos con tablas de madera y espacios donde los gatos suelen descansar; también hay rascadores para gatos y una caja con juguetes, como ratones de peluches o cañas con cascabeles y pompones; y en una de las esquinas se encuentra una pequeña fuente con agua, un recipiente con comida y una puerta de plástico que da paso al baño de los gatos.

Las especialidades de la cafetería son 100% hechas en casa y los menús son veganos. Además, son económicos y deliciosos.

Morgane, apasionada por los gatos y la gastronomía, decidió crear este lugar para hacer lo que más le gusta, cocinar, pasar tiempo con los felinos y darles una segunda oportunidad.

“Dexter, Opion, Niouchat y Olamp vienen de asociaciones y refugios, por el momento son cuatro, pero pronto llegará el quinto. La idea es que la gente interactúe con ellos con respeto y amor. Si llega una persona que quiera adoptar a uno de ellos, lo puede hacer y así podríamos darle espacio a un felino más en el café “, explica Morgane.

Según la Sociedad Protectora de Animales (SPA) de Francia, cada año más de 100.000 animales de compañía son abandonados en este país y a causa de esto los refugios están saturados. En los últimos tres años el número de gatos abandonados ha aumentado un 20%.

A pesar de que acá la ley castiga las personas que abandonan un gato o un perro con una multa de 30.000 euros y dos años de prisión, esta actividad sigue en aumento.

Por eso Morgane, con esta iniciativa pretende, poco a poco, ayudar a desocupar y apoyar los refugios que ya no pueden recibir más a estos animales de compañía.

Fuente: elmundoalinstante.com

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