Según científicos el calentamiento global reducirá los fenómenos de El Niño y La Niña

Los científicos han desarrollado modelos climáticos para analizar cómo la crisis climática afecta el ciclo de estos fenómenos.


El ciclo entre condiciones cálidas de El Niño y las condiciones frías de La Niña en el Pacífico oriental que se conoce como El Niño-Oscilación del Sur o ENSO se ha mantenido por al menos 11.000 años, pero esto podría cambiar en un futuro según un estudio publicado en la revista ‘Nature Climate Change’, por científicos del Centro de Física del Clima (ICCP) de la Universidad Nacional de Pusan en Corea del Sur, el Instituro Max Planck de Meteorología en Alemania y la Universidad de Hawaii en Estados Unidos.

El equipo de investigación llevó a cabo una serie de simulaciones de los modelos climáticos globales con una resolución espacial de 10 km en el mar y 25 km en la atmósfera. Estas simulaciones de ciclones tropicales en la atmósfera y las ondas tropicales en el Océano Pacífico ahora son más realistas debido a la potencia que poseen los superordenadores de Corea del Sur, pues ambos tienen un papel fundamental en la formación y fin de los fenómenos El Niño y La Niña.

“Nuestro superordenador funcionó sin parar durante más de un año para completar una serie de simulaciones de un siglo de duración que cubrían el clima actual y dos niveles diferentes de calentamiento global. El modelo generó 2 cuatrillones de bytes de datos, suficientes para llenar unos 2.000 discos duros”, afirma el doctor Sun-Seon Lee, quien dirigió los experimentos.

Al analizar el conjunto de datos, el equipo se centró en problemas antiguos: cómo cambia el ENSO a medida que aumenta la concentración de gases de efecto invernadero. “Dos generaciones de científicos del clima han estudiado esta cuestión utilizando modelos climáticos de diversa complejidad. Algunos modelos simulaban una mayor debilidad; otros predecían mayores oscilaciones de temperatura en el Pacífico oriental en un futuro clima más cálido. El jurado seguía sin pronunciarse”, dijo el profesor Axel Timmermann, coautor y director del ICCP.

Como él mismo señala, “lo que es común a estos modelos es que sus temperaturas simuladas en el Pacífico ecuatorial, al oeste de las Galápagos, eran siempre demasiado frías en comparación con las observaciones. Esto les impedía representar adecuadamente el delicado equilibrio entre los procesos de retroalimentación positiva y negativa que son importantes en el ciclo de ENSO”.

Con la mayor resolución computacional posible y a pequeña escala capturaron los procesos climáticos y pudieron aliviar los sesgos de la temperatura oceánica, esto llevó a mejoras sustanciales en las representaciones de ENSO y su respuesta al Calentamiento Global.

“El resultado de nuestras simulaciones por ordenador es claro: el aumento de las concentraciones de CO2 debilitará la intensidad del ciclo de temperatura del ENSO”, dijo el Dr. Christian Wengel, autor principal del estudio, ex investigador postdoctoral del ICCP, ahora en el Instituto Max Planck de Meteorología de Hamburgo.

Al rastrear los movimientos térmicos del sistema oceánico junto con la atmósfera, los científicos identificaron la principal causa del colapso del sistema ENSO: Los futuros eventos de El Niño perderán calor hacia la atmósfera más pronto debido a la evaporación del vapor de agua, con tendencia a enfriar el océano.

Asimismo, una futura reducción en las diferencias de temperatura entre el Pacífico tropical oriental y el occidental hará que se inhiba el desarrollo de temperaturas extremas durante el ciclo de ENSO. Sin embargo, estos dos factores se compensan parcialmente con el debilitamiento esperado de las ondas de inestabilidad tropicales.

Generalmente las ondas oceánicas que pueden cubrir hasta el 30% de la circunferencia de la Tierra se desarrollan durante las condiciones de La Niña. Reemplazan las aguas más frías del ecuador por aguas más cálidas, acelerando así la desaparición del fenómeno de La Niña. Nuevas simulaciones por computadora que abordan la estructura detallada de estas ondas sugieren que la retroalimentación negativa asociada con ENSO se debilitará en el futuro.

“Existe un tira y afloja entre las retroalimentaciones positivas y negativas en el sistema ENSO, que se inclina hacia el lado negativo en un clima más cálido. Esto significa que los futuros fenómenos de El Niño y La Niña ya no podrán desarrollar toda su amplitud” “, comentó el profesor Malte Stuecker, antiguo alumno del ICCP, coautor del estudio y actual profesor adjunto del Departamento de Oceanografía y del Centro Internacional de Investigación del Pacífico de la Universidad de Hawaii.

Según este estudio, las fluctuaciones anuales de temperatura en el Pacífico ecuatorial oriental pueden ser mitigadas por el calentamiento antropogénico, pero los cambios correspondientes en las precipitaciones extremas en comparación con El Niño y La Niña continúan aumentando. Esto se debe a la intensificación del ciclo del agua en climas cálidos, como han demostrado estudios recientes de científicos del ICCP y sus colaboradores internacionales.

“Nuestra investigación documenta que el calentamiento sin freno probablemente silenciará el más poderoso oscilador climático natural del mundo, que ha estado funcionando durante miles de años. Todavía no conocemos las consecuencias ecológicas de esta posible situación sin precedentes -afirma Axel Timmermann-, pero estamos deseando averiguarlo”.

Artículos relacionados

Deja un comentario