El gobierno argentino amenaza a JetSmart con quitarle los permisos para volar en el país

Luego de que la Justicia le diera la razón y le permitiera a Jetsmart tomar posesión de los tres amarres que tenía en Aeroparque Norwegian, empresa que absorbió en diciembre de 2019, la aerolínea se enfrenta ahora a una réplica inesperada. Una resolución de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) no solo retira la autorización para operar en el aeropuerto metropolitano Jorge Newbery sino que pone en suspenso la totalidad del acuerdo de fusión y amenaza a la aerolínea con quitarle los permisos para seguir operando en el país.


Con la retirada de Latam, JetSmart se posiciona como la principal competidora de Aerolíneas Argentinas en el mercado local. Si bien todavía está muy lejos de su cuota de mercado, sus planes expansivos en el continente y el respaldo financiero del grupo estadounidense Indigo Partners, con proyecciones a largo plazo, le dan una espalda más ancha para competir con la firma estatal que a las otras ofertas locales: Flybondi y la salteña Andes. Ahora, sin embargo, la empresa conducida por el guatemalteco Estuardo Ortiz se topa con una nueva barrera.

La resolución fue firmada el viernes pasado por la titular de ANAC, Paola Tamburelli, y notificada a la empresa mediante el sistema de Trámites a Distancia (TAD). Apunta directamente al llamado “acuerdo de consolidación” de operaciones que fue aprobado mediante la resolución 881/2019 por la gestión aeronáutica anterior en diciembre, apenas unos días antes de que se concretara el cambio de gobierno.

La absorción de Norwegian Argentina por parte de JetSmart se concretó el 4 de diciembre pasado y, si bien en ese momento se decidió no develar el monto de la operación, la empresa asegura que el desembolso ya fue concretado. JetSmart compró la operación de la filial local de la empresa noruega sin incluir sus aeronaves porque el principal interés era, justamente, acceder mediante ese acuerdo al aeropuerto más céntrico de Buenos Aires.

Según su estrategia, reemplazaría los tres Boeing 737 utilizados por Norwegian por sus Airbus 320 y así, manteniendo también su base en El Palomar, podría servir a dos segmentos distintos de pasajeros. Ahora, ni una cosa ni la otra son seguras; la continuidad del aeropuerto de El Palomar también fue puesta en duda por el Gobierno.

Si bien ya pasaron ocho meses de la firma del acuerdo, JetSmart no pudo acceder a los espacios en Aeroparque e inició acciones judiciales que terminaron en una sentencia, emitida el 14 de julio pasado por la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, en la que se le daba la razón a la aerolínea. El fallo consideró que el acuerdo recibió la aprobación de la gestión anterior y se ordenó a Aeropuertos Argentina 2000 que “se abstenga de impedirle el acceso al uso indistinto de las bases de operaciones y amarres que la Norwegian Argentina posee en el Aeropuerto Metropolitano Jorge Newbery”.

Sin embargo, la resolución firmada por Tamburelli tira nuevamente para atrás el proceso con el argumento de que la empresa no ha cumplido con los requisitos operativos y las aprobaciones gubernamentales necesarios para concretar la fusión, procedimiento que señala que fue definido en un período de tiempo “inusitadamente breve”.

Y no solo eso. La ANAC intima a la empresa a “abstenerse de ejecutar cualquier derecho comercial y/o actividad derivada del acuerdo denominado de consolidación de operación de servicios aéreos” suscripto a fines del año pasado y advierte que, de hacerlo, podrá tener sanciones o incluso se le podrían suspender las autorizaciones para operar.

“Esta situación nos preocupa en conjunto en el contexto del reinicio de la operación y de la habilitación del aeropuerto de El Palomar. JetSmart manifiesta su intención de seguir trayendo la inversión, apoyo, empleo y conectividad al país y desea trabajar de la mano de las autoridades en la resolución de esta situación”, manifestaron en la firma. ” La línea aérea se enfocará en la evaluación y el avance del proceso para definir próximos pasos”, señalaron en la empresa”, añadieron.

Como alternativa para seguir adelante con el proceso de fusión, la ANAC intimó a la empresa a presentar dentro del plazo de 15 días corridos la totalidad de programas pendientes que den cuenta de la integralidad del negocio jurídico pactado entre las partes, para que puedan ser analizados por la autoridad.

aviacionaldia.com

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