Costa Rica busca albergar cumbre ambientalista a la que renunció Chile

Costa Rica busca en estos momentos albergar la COP25, una reunión de líderes mundiales para analizar los temas de cambio climático, que se realizaría en Chile, pero que ahora busca una sede luego que el presidente Sebastián Piñera anunciara que no podría ser anfitrión debido a la crisis por la que atraviesa su país. 

La realización de la conferencia fue un problema desde el primer momento cuando se había designado a Brasil como sede. Pero un mes antes que asumiera la presidencia Jair

Bolsonaro, anunció que no albergaría la reunión. Bolsonaro es un conocido negacionista del cambio climático. Y ser anfritión de la reunión, organizada por Naciones Unidas, le corresponde ahora a América Latina debido a un acuerdo de que la sede sea rotada entre los continentes, tocando ahora el turno a América.

En Costa Rica ya se están moviendo para lograr que la cumbre climática se realice en ese país. El expresidente José María Figueres le pidió públicamente al actual mandatario, Carlos Alvarado, para que aproveche “esta oportunidad única” y organice la COP25.

El encuentro tiene un costo para el país anfitrión, sin embargo es también una oportunidad económica ya que contempla la participación de unas 30.000 personas, entre delegados, personal de apoyo, representantes de ONG´s y prensa internacional.

Costa Rica, un país con un importante liderazgo en temas ambientales, es también un importante jugador en el campo del turismo y tiene la infraestructura hotelera para albergar la cumbre climática. La decisión final la tomarán entre Chile, el actual presidente y la Organización de Naciones Unidas. La reunión podría también realizarse en Alemania, Nueva York o Ginebra.

Entre los temas más relevantes incluidos en la agenda de la COP25 está la negociación sobre la regulación de los llamados “mercados de carbono”. Los mercado de carbono es un tema que sigue pendiente, ya que ha habido diferencias, específicamente entre Brasil y la Unión Europea.

El tema es cómo se manejarán los “bonos por reducción a las emisiones de carbono” en los países más industrializados o por el aumento en las áreas de bosque que ayude a purificar la contaminación ambiental.

“Es terrible que nos se haga en Chile porque perdemos una oportunidad de avanzar en el tema ambiental y ser vitrina. Eso nos pasa como país”, dijo al diario chileno La Tercera, Flavia Liberona, directora de la ONG ambientalista, Terram.

Costa Rica por su parte, que tiene como su lema ambientalista ser un país “sin ingredientes artificiales” busca ahora aprovechar el vacío dejado por Chile, reforzar su liderazgo y captar los millones de dólares que se destinarán a la realización del encuentro. 

voanoticias.com

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