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Mérida.- Largas colas para comprar boletos, dificultad para adquirirlos e incluso la obligación de subir quien le compra los boletos a terceros, son las quejas que en las últimas semanas rondan los espacios del Sistema Teleférico Mukumbarí.

Turistas frustrados y otros cansados por el “sacrifico” y la “pesadilla” que significa comprar los boletos para conocer el nuevo y moderno teleférico de Mérida, es la historia que se repite a diario en un gran número de personas que vienen a Mérida para conocer el atractivo turístico y se consiguen con tantos obstáculos que deciden intentarlo hasta lograrlo (cosa que hacen muy poco debido al corto tiempo que tienen) o irse sin subir.

Cola de 4 ó 5 horas para comprar los boletos fue la experiencia que vivió un joven proveniente del estado Portuguesa, quien vino a Mérida a comprar los boletos para poder ascender 15 días después, lo que le representó doble viaje y doble gasto.

Ascenso condicionado

Los miembros de una familia proveniente del estado Táchira, aprovechando que una sobrina vive en Mérida, le solicitaron que les comprara los boletos para conocer la obra turística.

Cuando la sobrina fue al teleférico se informó que debía tener copia de las cédulas de identidad de las personas que ascenderían y que para ella poder comprarle los boletos debía también ascender. Para no perder la ida al lugar, decidió comprar todos los boletos, incluyendo el de ella.

Cuando su familia llegó a Mérida y fue al teleférico con los boletos en mano, no pudieron ascender porque la sobrina, responsable de la compra, no estaba dentro del grupo para ascender.

Los miembros de esa familia tuvieron que comprar de nuevo los boletos y ascender ese mismo día, lo que reprocharon, pues dijeron que no es justo el condicionamiento que hacen para comprar los boletos a personas que vienen de otros estados y ascender y además se preguntaron el destino del dinero que ya habían cancelado con anterioridad.

Otras turistas cuentan que han tenido que buscar a amigos, pagarle la entrada para que puedan tener con anterioridad los boletos para librarse de la cola y garantizar la presencia de esa persona para que puedan ascender sin tanto trauma como lo representa una cola desde la madrugada.

Operadores han planteado las inquietudes

Jorge Volcanes, empresario de transporte y hospedaje turístico en Mérida con más de 25 años de experiencia en el ramo, certificó las denuncias de los turistas.

Dijo que cuando el temporadista llega a Mérida en plena temporada, “se encuentra con que es imposible comprar las entradas, ya sea porque le toca irse en la madrugada a hacer colas de 4 ó 5 horas o porque nadie le puede hacer el favor de comprar los boletos”.

Volcanes señaló que tal realidad es grave porque generalmente y en medio de la crisis, “el turista viene a Mérida por 3 días y no puede pasar dos días haciendo cola para tratar de subir al teleférico y al encontrarse con tanto obstáculo, se va sin conocer el atractivo, se va a otros lugares, queda frustrado porque vienen es precisamente a conocer el teleférico que es la gran expectativa que tiene el turista venezolano”, aseguró.

Sobre esta situación, Jorge Volcanes apuntó que los empresarios del sector han enviado cartas al Sistema Teleférico Mukumbarí para plantear las inquietudes y a la fecha esperan respuesta que solucione el problema que presenta el turista y el impedimento que tienen los empresarios en poder solucionarle a sus clientes el deseo de conocer el teleférico sin tanto trauma.

Asimismo lamentó que haya “una especie de egoísmo entre quienes manejan el teleférico, porque no quieren que se comparta la comercialización con las operadoras turísticas, agencia de viajes, hoteles, entre otros y con lo que pasa actualmente se demuestra falta de conocimiento, de experiencia en el ramo, vemos que todo es una improvisación”, acotó.

Para el turista extranjero es más complicado

El precio del boleto para subir el teleférico de Mérida para un turista extranjero es de 50 dólares que debe pagar con tarjeta de crédito extranjera.

A juicio de Jorge Volcanes, el turista extranjero tiene más obstáculos porque no puede pagar los 50 dólares en efectivo o al cambio en bolívares, sino con una tarjeta de crédito.

Narró que tuvo un grupo proveniente de Brasil que esperó casi 4 horas por una transferencia para poder pagar los 50 dólares y poder ascender, situación que calificó de incómoda y tediosa, porque al final el turista asciende cansado de superar uno o dos obstáculos en la compra de los boletos.

La solución a la problemática que se está presentando desde enero es la venta de boletos tanto directamente por taquilla como por internet, dijo Jorge Volcanes, quien espera que las autoridades del teleférico modernicen la comercialización porque a su juicio el atractivo es muy moderno, pero la venta de entradas “se quedó en el siglo XVIII”.

El turismo debe ser una actividad placentera

Alejandra Luna gerente de Comercialización de Patchamama Venezuela Tours, informó que se están organizando para promover que el teleférico cree políticas de comercialización con los operadores y tras hacer el planteamiento por escrito, aún los operadores turísticos no tienen respuesta.

Lamentó que el turista tenga que pasar por ciertas situaciones incómodas a la hora de vacacionar pues dijo que hacer cola en la madrugada en un país inseguro no es sinónimo de una actividad de placer como lo es turismo,

“El huésped necesita descansar y hacer de su actividad una actividad de sueño, una actividad placentera sin tantos obstáculos”, expresó Luna quien acotó que no sólo es el riesgo de la inseguridad, sino el riesgo de salud, porque “las personas que vienen a Mérida ruedan entre 4, 8 y 16 horas de camino, muchas de ellas son sometidas a alturas a las cuales no están acostumbradas, más la madrugada, la cola, el acceso, todo eso puede repercutir en la salud del turista”, dijo a manera de reflexión para las autoridades del teleférico de Mérida.

La gerente de Comercialización de Patchamama Venezuela Tours recordó que la actividad turística debe ser una actividad de placer, “no caigamos en las dificultades para el acceso de los servicios porque en el tema turístico, eso no beneficia a nadie”, expresó.

Según informaciones que maneja Alejandra Luna, para esta temporada de carnaval el Sistema Teleférico Mukumbarí venderá las entradas para el mismo día del ascenso.

En medio de los obstáculos, Alejandra Luna manifestó que los operadores turísticos esperan que la comercialización fluya, ya sea a través del propio sistema o que los operadores turísticos sean sumados por medio de acuerdos o alianzas, a fin de facilitarle al turista el accedo al atractivo.

Dijo tener buenas expectativas sobre la afluencia de temporadistas a la entidad durante el asueto de carnaval, ya que aseguró que la ocupación hotelera en Mérida a partir de este sábado es de 85%, por lo que acotó que “Mérida estará abarrotada”.

Sobre el tema de los obstáculos para adquirir los boletos del teleférico la presidenta de la Cámara de Turismo del estado Mérida (Caturem), Asia Brett de Vega, manifestó que ha recibido las mismas denuncias y quejas de los turistas y lamentó no poder dar solución, ya que la boletería es manejada de manera exclusiva por la institución.

Hay egoísmo

En medio de la realidad que viven turistas y los operadores del ramo a los cuales no han sumado a lo que representa el atractivo, Jorge Volcanes dijo que sienten que “el teleférico es de ellos y solo lo manejan ellos. Para subir al teleférico sin tanto problema, se debe tener un contacto o un enchufado para para que te consiga fácilmente la entrada”.

En ese sentido acotó que el día que el gobierno inauguró el teleférico, lo hizo a puerta cerrada, “entre ellos (el gobierno) mismos, nosotros percibimos un rechazo hacia los operadores turísticos, hacia los empresarios privados, es como un apartheid, parecemos sus enemigos”, lamentó Jorge Volcanes.

Fuente: El Universal

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