La iniciativa cuenta con el apoyo de la alcaldía, la Embajada de China y los vecinos de El Bosque

DELIA MENESES

El Bosque quiere ser algo más que una cuadra de China en Caracas. Que allí se establezca un Chinatown es una antigua aspiración de los asiáticos que hacen vida en la ciudad y de la asociación de vecinos de la urbanización. A la idea, que se conversa desde hace veinte años, se le dio aires de formalidad el pasado 18 de febrero en la Feria del Año Nuevo Chino del perro 2018.

Ese día, desde la Asociación China de Caracas en El Bosque, el alcalde de Chacao, Gustavo Duque, anunció que se están iniciando las conversaciones para que las dos cuadras que van desde la avenida Libertador hasta la principal de El Bosque se conviertan en el primer barrio chino de Venezuela con negocios alegóricos a su cultura y gastronomía.

"La iniciativa cuenta con el apoyo de la alcaldía y de la Embajada de China y se concretaría con recursos económicos privados. Repotenciaríamos esa zona para convertirla en un atractivo turístico de la ciudad", explicó Duque.

Michelle Zhang, secretaria general de la Federación Juventud de Jiang Men Wuyi China-Venezuela, precisó que el proyecto contempla la renovación urbana del sector que se ambientaría con arquitectura y mobiliario moderno chino sin dejar a un lado lo tradicional: reproducciones de pagodas, arcos emblemáticos y faroles originales. "Algo similar a lo que existe en otros países de la región como Brasil, Argentina, y Perú, y por qué no hacerlo en Venezuela donde la comunidad tiene más de cien años", dice Zhang. El Chinatown más antiguo es el de San Francisco, creado en 1840 y el de Nueva York, es uno de los más famosos y el más poblado de todos con más de 800 mil asiáticos.

Zhang agrega que la nueva generación de la sociedad china en el país está integrada por jóvenes que nacieron en Venezuela, como ella, "y que quieren quedarse aquí, son profesionales y dominan el idioma español".

"Queremos compartir más nuestra cultura con la sociedad venezolana, que se siente muy atraída por nuestras tradiciones. Los que estamos aquí tenemos que seguir avanzando a pesar de las dificultades. Las crisis hay que enfrentarlas sin esconderse", enfatiza.

A los vecinos de El Bosque les seduce las mejoras que el barrio chino traería a la zona: recuperación del pavimento y de las áreas verdes, instalación de cámaras para reforzar la seguridad, y darle mayor vida a una urbanización que al encontrarse en una zona limítrofe entre dos municipios (Libertador y Chacao) se ha sentido abandonada por años.

Rodrigo Eleizalde, presidente de la asociación de vecinos de El Bosque, reconoce que se trata de un proyecto ambicioso en medio de la crisis económica y social que golpea al país y en un momento en que la comunidad asiática ha mermado. Asegura que en año y medio 220 mil chinos han dejado Venezuela para probar suerte en países de Centroamérica y Sudamérica y otros han regresado a su lugar de origen.

"El proyecto es una inversión a mediana escala que contribuiría a revitalizar un sector que está muerto, disminuido por la inseguridad y la indigencia. En la parte norte de El Bosque (integrada por cinco calles) viven 150 familias y en toda la urbanización 700", precisa Eleizalde, quien pone sobre la mesa uno de los temas a resolver: la falta de estacionamientos.

Esa es una de las dificultades que enfrentan los 800 chinos y 200 venezolanos que acuden los domingos en la mañana al Mercado Chino de El Bosque, que se organiza desde hace más de 35 años y se ha convertido en una referencia para los amantes de la cocina asiática.

Desde las 6:00 a.m. hasta el mediodía, las áreas comunes del club se convierten en una galería de alimentos donde se expenden especias, mariscos, vegetales, frijoles y hasta anguilas vivas. También flor de ajo, hongos, setas, vainitas planas, pepino chino y hojas de mostaza. A cien metros del club está Casa Deli, un restaurante muy visitado por su desayunos chinos o dim sum: porciones individuales de vegetales y carnes, generalmente cerdo y camarones, que se sirven en un solo bocado, fritas o al vapor.

Eleizalde resalta la integración y el gusto por la cultura asiática. "La reciente feria que se organizó para celebrar el Año Nuevo Chino del perro fue una actividad cultural para el venezolano, donde había más caraqueños que chinos".

Las dos caras de la comunidad

De los 400 mil chinos que hacían vida en Venezuela, según cifras del diario South China Morning Post, en los últimos años poco más de 200 mil han emigrado a países de la región debido a la crisis económica que ha golpeado a quienes se dedicaban a la gestión de locales de comida.

Las puertas cerradas de restaurantes como Asia, en Santa Mónica, son reflejo de esta realidad. Pero también las santamarías abajo de quincallas chinas en zonas como La Hoyada y de algunas cervecerías."Son tiempos difíciles que hacen muy cuesta arriba mantener estos negocios por los altos costos y la falta de inventario", dice un comerciante que pidió no ser identificado. Ver restaurantes chinos desolados se ha vuelto una estampa común, sobre todo cuando el pote de arroz chino dejó de ser una opción práctica y económica. Su costo ronda los Bs 220 mil.

La otra cara de la presencia china en el país lo constituyen las 30 empresas que participan en millonarios proyectos en el marco del acuerdo de cooperación del Fondo Chino-Venezolano en áreas como: telecomunicaciones, petróleo, automotriz, ferrocarriles, agricultura, plantas termoeléctricas, etc.

En la Universidad Bolivariana, el Instituto Confucio da clases de mandarín desde enero de 2017 a 500 personas y por la alta demanda necesitan profesores.

En detalle

  • 60 años tiene la comunidad china en El Bosque. Inicialmente funcionaba allí la Asociación de Supermercados Chinos, espacio que ahora ocupa el el Club Social Chino.
  • Construida en el año 42, la urbanización El Bosque se convirtió en un rincón de China en Caracas. En su avenida principal hay seis restaurantes chinos además del club social. La zona necesita reforzar la seguridad en el horario nocturno, mejoras en el pavimento y recuperación del alumbrado público.

Fuente: El Universal

Volver al boletín

NUEVO!!!!

 

Volver