La principal entrada y salida de nuestro país, funciona como el resto de Venezuela, cada vez peor.

Pese a múltiples cuerpos de seguridad, todos aparentemente compitiendo entre ellos, ningún usuario se siente seguro. De cualquier parte y en cualquier momento, puede aparecer un uniformado, algunas veces con cara de adolescente, para preguntar a dónde viajas, porqué lo haces, en qué trabajas, porqué lo haces tan frecuentemente, cuánto dinero llevas, etc.

Unos dicen ser de la policia del Seniat, otros son anti drogas, unos buscan divisas, unos son militares, otros policías, unos del estado Vargas y otros, seguramente, son ladrones disfrazados.

Pese a semejante despliegue que raya en lo absurdo y ridículo, en ese aeropuerto se siente el miedo y la inseguridad, algo que no es solo una percepción, como lo demuestran los reportes diarios de asaltos, atracos y estafas de todo tipo que allí acontecen.

Oímos de personas que los asaltan en la madrugada, antes de llegar al aeropuerto, de otros que son acechados y perseguidos al salir del mismo. Leemos diariamente de los que atracan en los pasillos, en los baños, el estacionamiento y de asaltos colectivos en las madrugadas, gracias a que precisamente, debido a la ineficacia de las autoridades, miles de personas son obligadas a pasar la noche en el aeropuerto durmiendo en el suelo como animales.

Escuchamos de casos de funcionarios intimidando con la tenencia de dólares, preguntando por su origen y razón, para lograr con frecuencia, quitarle una parte a los más ingenuos, en su mayoría extranjeros.

Tomar un vuelo a Europa es como una escena de la película Argo, caricaturizando a los peores estados policiales imaginados en Hollywood.

Recientemente, en un vuelo a Madrid, vimos con pavor como seis soldados armados entraron al puente que conecta al avión, pero aun así, el embarque no comenzaba. Al indagar sobre el retraso, nos dijeron que faltaban por llegar cuatro soldados más. Ese es aparentemente el procedimiento standard de cada vuelo que sale a Europa. Un comando de 10 soldados por vuelo para revisar tus pertenencias por quinta vez, en solo tres horas.

Ayer leímos del asesinato de un turista que había sido revisado por el Seniat y según la prensa, el funcionario, al ver que tenía dinero, le dio el pitazo a sus compinches de afuera para que lo asaltaran, crimen que terminó en asesinato y en la peor propaganda para nuestro país.

Las aerolíneas y la Guardia Nacional

Si no fuera por la amenaza del terrorismo, que ha obligado en algunos países a desplegar soldados armados para disuadir, los aeropuertos internacionales son sitios agradables y tranquilos, pese a que sabemos que detrás, hay obviamente, un gran aparato de seguridad para evitar actos de terrorismo, bombas, contrabando y el tráfico de armas y drogas.

Pero en todas partes, menos en los aeropuertos de Venezuela, eso acontece muy eficazmente, sin sacrificar y molestar a los usuarios. El 99% de los pasajeros en cualquier otra parte, no importa dónde, Calcuta, Bagdad, Bangkok, Santa Cruz de la Sierra o Bogotá, ni se enteran de que sus maletas están siendo lógicamente revisadas, todo en el plazo normal estipulado por los aeropuertos a nivel mundial.

Solo en Venezuela, las aerolíneas para intentar salir a la hora, debido a las increíbles revisiones de la Guardia Nacional, han optado por exigir que los pasajeros lleguen al aeropuerto cuatro y hasta cinco horas antes de la salida del vuelo.

Es por eso que en las noches, muchos aeropuertos como Valencia, Barcelona y el de Caracas, parecen ya campos de refugiados con centenares de personas durmiendo en el piso para tomar un vuelo a las 6 de la mañana. Las aerolíneas les exigen llegar a las 2:00 am, así que por temor, prefieren ir antes y pasar la noche en el aeropuerto.

Recientemente, una aerolínea me sugirió que por favor no fuera a las tiendas, ni me acercara por el salón VIP. La instrucción fue que me fuera directamente a la puerta del vuelo, ya que solo allí se escuchan los nombres de los pasajeros que deben bajar a ser revisados otra vez por la Guardia Nacional. En algunos vuelos, hasta 15 o más personas.

¿Es que en Maiquetía no hay perros que olfatean drogas y pólvora? No hay máquinas de rayos X? Si alguna maleta muestra contenido sospechoso, porqué no la abren y revisan? Porque hay que llevar a las bodegas a centenas de pasajeros cada día para que abran sus maletas, creando tantos inconvenientes? Por qué ese procedimiento no es necesario en ningún otro aeropuerto del planeta?

Las aerolíneas deben exigir a las autoridades de los aeropuertos venezolanos para que cumplan su trabajo en el mismo tiempo que se requiere 

a nivel mundial. El gobierno por su parte, está en la obligación de garantizar a los usuarios nacionales y extranjeros el mínimo de seguridad y comodidad en los aeropuertos. Debe exigirle a la Guardia Nacional que cumpla con su trabajo en el tiempo requerido en cualquier otra parte.

¿Es que no le importa ver a centenas de ancianos, familias con niños, personas en sillas de ruedas y enfermas tener que pasar toda una noche en el terminal para tomar un vuelo en la mañana porque nuestros guardias requieren de tres horas para inspeccionar el equipaje?

¿Es que no llevan estadísticas de las miles de personas asaltadas por tener que ir a Maiquetía a las 2 de la madrugada y tener que pasar la noche en el terminal siendo víctima de todo tipo de malandros?

¿Es que nadie se preocupa por el bienestar de los ciudadanos y la reputación internacional de nuestro país?

Daniel Piske

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