ARCHIVO | LA ESTRELLA DE PANAMÁ Barcos de mayor tamaño podrían arribar a los puertos panameños en los próximos años.

China tiene un proyecto que le conectará vía terrestre con Europa, Asia Central y África. Experto asegura que Panamá se potenciaría con sus dos costas y el Canal

Mileika Lasso Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

El establecimiento de relaciones comerciales entre Panamá y China, el pasado 12 de junio, no solo tiene un impacto directo en el ámbito comercial y de inversión del istmo, sino que también incorpora a Panamá a las iniciativas chinas que cambiarán al mundo en los próximos años. Así lo destaca Eddie Tapiero, de la Unidad Económica de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

La ‘One Belt, One Road' (OBOR, por sus siglas en inglés), también conocida como ‘Ruta de la seda', en referencia al histórico camino que recorrió el legendario Marco Polo, es un corredor económico que cruza desde Asia hasta Europa por vía terrestre y representa el mayor movimiento de contenedores junto con otra vía marítima que también llega a África, y se denomina la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI.

Relanzada por China en 2013 con Europa como destino final, el analista sostiene que con Panamá en el juego, el Canal ofrece múltiples y nuevas oportunidades de conectividad.

‘Una vez se concluya la construcción de la infraestructura prevista en estas rutas (nuevos puertos, ferrocarriles y zonas francas), Europa no solo será consumidor de los productos que provienen de China, sino que se convertirá en un centro de acopio y distribución de esa mercancía. Es por su acceso al Atlántico por lo que Panamá podría sacar ventajas de ese comercio', añadió. Pero al mirar con luces largas, Panamá también puede sacarle provecho por el lado Pacífico, de concretarse su ingreso a la Alianza del Pacífico, apuntó.

Según el especialista, la Ruta de la seda y su impacto en el comercio de Asia y Europa no debe dejarse a un lado, en su lugar se debería revisar las estrategias de Estado a largo plazo, para que las economías, tanto de China como de Panamá, sigan fortaleciéndose.

Para Tapiero, China ve la necesidad de reactivar el crecimiento económico global, pues tras la crisis hipotecaria del 2008-09 y de la deuda soberana en Europa en 2010, el crecimiento es muy lento. ‘Las crisis económicas limitaron el crecimiento de las economías desarrolladas y esto se reflejó en el crecimiento de la economía global', indicó.

‘Es un nuevo modelo de negocio de globalización en el mundo y Panamá no debe ser ajeno a él. También se requiere que Estados Unidos forme parte de la iniciativa, como principal socio de todos los países de Latinoamérica. Con todos los actores trabajando con una misma finalidad, los países lograrán un balance en su fuerza y estabilidad a largo plazo', auguró.

‘Para Panamá, el establecimiento de relaciones con China llega justo a tiempo. Esta acción le ofrece a China una mayor seguridad jurídica para su inversión y le permite a Panamá formar una parte integral de la ruta de la seda-OBOR', comentó el especialista de la ACP.

La disertación de Tapiero, ‘Las nuevas relaciones de Panamá con China y sus posibles implicaciones para el Canal: OBOR', se produjo durante un foro de la ACP sobre el movimiento de contenedores.

Fuente: La Estrella de Panamá

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