Han fallecido cerca de una decena de turistas estadounidenses en diferentes centros hoteleros del país, pero el Gobierno dominicano se defiende: "Es un país seguro" 

Que un turista estadounidense de 56 años muera de un posible paro cardiaco mientras disfruta de unas vacaciones en un 'resort' de República Dominicana no es algo muy extraño; lo que sí lo es es que lo hagan una decena en un corto periodo de tiempo. Este martes, el Departamento de Estado de Estados Unidos ha confirmado que un ciudadano neoyorquino ha fallecido durante su paso por uno de estos hoteles tras sufrir dificultades respiratorias en el país caribeño, información publicada después de que la cadena News 12 Long Island, filial de CNN, solicitara datos relacionados con este turista a las autoridades. Si bien el Departamento de Estado no ha ofrecido datos sobre el fallecido, su cuñada lo ha identificado como Vittorio Caruso, un varón de 56 años afincado en Glen Cove (Long Island). Sus familiares han señalado que el hombre se encontró mal de repente y que murió el pasado lunes, mientras estaba en el país centroamericano.

Tal y como señala la CNN, la familia recibió una llamada telefónica en la que avisaban de que Caruso se encontraba mal; minutos después, llegó una segunda llamada en la que se le confirmaba que había fallecido. Lisa Maria Caruso, cuñada del fallecido, ha señalado que estaba disfrutando de parte de su jubilación en República Dominicana, después de haber vendido la pizzería de la que era propietario. Por su parte, la Policía Nacional del país ha confirmado a la misma cadena que Caruso falleció en un bhospital de Santo Domingo, donde había estado recibiendo tratamiento desde el 11 de junio. En principio, la causa de la muerte es un fallo respiratorio, aunque todavía está pendiente de practicarse la autopsia.

Se trata del décimo estadounidense que fallece en circunstancias similares en el último año: el primero tuvo lugar el pasado 14 de abril en Punta Cana, cuando otro norteamericano, Robert Bell Wallace, enfermó repentinamente en su hotel. Días después lo hacían otros ciudadanos de Estados Unidos. A finales del mes pasado, una pareja de norteamericanos fallecían por insuficiencia respiratoria y edema pulmonar en su habitación del hotel Bahía Príncipe de La Romana. Muertes repentinas, y sin explicación aparente: misteriosas, según la prensa estadounidense. La cadena CNN ya publicó en su momento una información en la que señalaba que todas estas muertes podían estar relacionadas con el consumo de alcohol, y el FBI está ayudando a las autoridades locales con los exámenes toxicológicos en al menos tres de los últimos diez casos. Tanto es así que el pasado domingo el Hotel y Casino Hard Rock de Punta Cana decidió retirar los dispensadores de alcohol de los minibares de sus habitaciones; una decisión que, no obstante, señalan que no tiene ninguna relación con los fallecimientos.

"Es un país seguro para los turistas"

Según información recogida por el diario 'Independent', las autoridades locales están investigando como una posible causa de las muertes la ingestión de un alcohol de contrabando, algún tipo de alcohol contaminado que pudiera estar en los minibares o en las zonas de la piscina de los centros turísticos.

No obstante, desde el Ministerio dominicano de Turismo insisten en que República Dominicana es un país seguro, que sus estándares de seguridad son óptimos y que, además, no existe razón por la que se puedan calificar de "misteriosos" estos fallecimientos. El ministro de Turismo del país caribeño, Francisco Javier García, ofreció este lunes una rueda de prensa para rechazar, una vez más, que en el país se estén registrando "muertes misteriosas o masivas" de turistas, y ha insistido en que, en efecto, la cantidad de turistas fallecidos en los últimos años se ha reducido. En lo que va de año han fallecido ocho norteamericanos, cantidad que se ha considerado exagerada

"Nunca en 55 años se había expresado un debate en los medios de comunicación alrededor de turistas de cualquier nacionalidad que hayan fallecido en un país", arrancó el ministro su intervención, asegurando que es un debate que surge únicamente de "los medios de comunicación". García ha señalado que a pesar de mantener intercambio de información con los países de la región, jamás se había debatido sobre esta cuestión, y que se ha convertido en debate "por una hipótesis". "El primer punto que se ha levantado es que en el país han fallecido una cantidad exagerada de turistas norteamericanos. En lo que va de año han fallecido ocho norteamericanos, y esa cantidad se ha considerado exagerada", ha explicado, antes de repasar los datos de fallecimientos de estadounidenses en el país en los últimos años. "En los últimos tres años se ha reducido un 56% el número de muertes, y de 2016 a 2018 la caída ha sido del 28%", ha apuntado.

"Lo que quiere decir que el hecho de que en República Dominicano ha muerto una cantidad exagerada de turistas, como muchos medios han catalogado de avalancha de muertes, no se corresponde con la realidad que está viviendo hoy el país", ha dicho, antes de recordar que de todos los fallecimientos se conoce la causa de la muerte. "La muerte misteriosa es un calificativo que se le aplica a aquellos países donde las personas mueren pero nadie sabe por qué fallecen y en el caso que nos ocupa todas las personas que han fallecido ya tienen el reporte de las autopsias que dice de manera particular cuál es la razón de la muerte", ha señalado.

Y acto seguido ha enumerado todas las causas de muerte de los recientemente fallecidos en diversos hoteles del país: ataque cardiaco, edema pulmonar, hipoxia cerebral, hematoma subdural, traumatismo craneal encefálico severo, shock séptico, neumonía, fallo multiorgánico o insuficiencia respiratoria. De tres de los afectados, el ministro ha señalado que se ha solicitado un análisis toxicológico del que aún se esperan resultados, y en dos de los cuales participa activamente el FBI. "No existe misterio de fallecimiento en República Dominicana", ha insistido, antes de hacer hincapié en la seguridad del país. "Producto del trabajo de los dominicanos y del respaldo y apoyo de muchos inversores, somos el destino preferido de los turistas norteamericanos", ha añadido, antes de volver a matizar: "Republica Dominica es un país seguro".

"También son malas noticias para nosotros"

Por último, el ministro ha recordado que al ostentar un cargo público de estas características —el de ministro de Turismo— uno recibe buenas y malas noticias. "Buenas noticias, cuando el turismo crece; cuando se anuncian nuevas inversiones. Pero a veces malas noticias, cuando un destino que crecía deja de crecer; o cuando no se da una inversión que se pensaba dar. Pero la peor de las malas noticias que nosotros recibimos es cuando recibimos una llamada en cualquiera de los 365 días del año con la información de que un turista ha fallecido", ha subrayado.

"No importa la causa de la muerte, si es un accidente, un ahogamiento, una intoxicación o muerte natural. No importa. ¿Y saben por qué es la peor noticia que nosotros recibimos? Porque cuando una persona sale a hacer turismo para algún país es una persona que sale en estado de alegría y su familia no está esperando esa noticia, y se recibe dolor, y detrás del dolor hay una tragedia y cuando esa tragedia llega a esos familiares también nos llega a nosotros", ha continuado. "Somos los más apenados por las situaciones de muertes de turistas que vienen aquí".

Fuente: elconfidencial.com

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