Arriba, Estefanía Matesanz, directora de Calidad de Operaciones de FAL&MRO en Airbus Defence & Space y decana del Colegio Oficial de Ingenieros Aeronáuticos de España (COIAE), y Teresa Busto, directora de la planta de Airbus Operations en Illescas (Toledo). En la imagen principal, de izquierda a derecha, Cristina Cuerno, catedrática de Ingeniería Aeronáutica en la Universidad Politécnica de Madrid; Isabel Maestre, directora de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (Aesa); Vanessa de Velasco, piloto de Iberia y directora del Proyecto Aviadoras, y Elena Mayoral, directora del aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas (Madrid).

“El feminismo es la equidad, no la venganza”. El mantra de la escritora Margaret Atwood es uno de los pilares del discurso con el que las mujeres quieren transformar la industria aeronáutica española. Bienvenidos a una nueva realidad en la que ellas pelean por atraer a esta profesión el talento femenino desde la educación y la inclusión.

Por Laura Carrera. Fotos: Jacobo Medrano

El 60% de las universitarias son mujeres, pero al mundo laboral llega el 40% y, a puestos directivos, menos del 20%”. Así de taxativa se muestra Isabel Maestre, directora de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (Aesa), a la hora de contextualizar la presencia de la mujer en el mercado laboral. Pero la primera criba ya se ha producido mucho antes, en la infancia. Por un lado, por la falta de modelos y de vocaciones y por el cambio cultural: en Europa, las carreras relacionadas con la tecnología están perdiendo alumnos, el prestigio ha quedado a un lado y los niños ya no quieren ser ingenieros. Por otro, por el papel que juega el binomio familia-colegio: “Hay casas en las que se laminan mucho las perspectivas de chicas que tienen una gran capacidad”, defiende Cristina Cuerno, catedrática de Ingeniería Aeronáutica de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). “La igualdad en la familia y en el colegio es clave para animar a las niñas a interesarse por el sector aeronáutico”, subraya Elena Mayoral, directora del aeropuerto de Barajas (Madrid).

BARRERAS EXTERNAS E INTERNAS

Después, llega un oasis, la etapa universitaria, donde prima la igualdad de género, que anticipa un desierto: las dificultades en el mundo laboral por los frenos del entorno y las autolimitaciones. Según Maestre, “hay prejuicios latentes que se han quedado en hombres y mujeres; ellas se ponen frenos porque sienten el peso de la familia y ellos, de forma inconsciente, eligen hombres para sus equipos porque piensan que para una mujer será una carga excesiva”. Es lo que Celia de Anca, directora del Centro para la Diversidad en Gestión Global de la IE Business School, distingue como “barreras externas, los condicionantes que impedían una mayor presencia de la mujer, o internas, las que surgen de forma inconsciente a partir de los roles asociados a un hombre o una mujer”. Para De Anca, “el reto real son las barreras internas; hay un modelo mental que marca los roles de género aunque la sociedad cambie y que se puede atacar a partir del reconocimiento, haciéndolo visible, ya que la mayoría de la gente no es consciente de ello”. En su opinión, “si los hombres empiezan a entrar en casa, este modelo cambiará rapidísimamente”.

Mientras, en la esfera empresarial, el camino es más largo “por una combinación de factores: la estructura patriarcal, las barreras internas y que muchos se resisten a ceder el poder”. Estefanía Matesanz, directora de Calidad de Operaciones de FAL&MRO en Airbus Defence & Space y decana del Colegio Oficial de Ingenieros Aeronáuticos de España (COIAE), insiste: “Los hombres se tienen que involucrar; el feminismo no es deslegitimar a la otra parte y que la mujer tenga más, es que tenga lo mismo y esté integrada”. Además, señala: “Hay hombres que se solidarizan y es bueno identificar un comportamiento machista; hay que decirlo”, al tiempo que insta a tomar medidas: “Nadie está a favor de fijar cupos, pero igual hay que planteárselo. Si llego a un puesto porque soy la mejor, bien. Pero en algunos sitios, las mujeres no acceden a esos cargos”.

LAS NUEVAS GENERACIONES AERONÁUTICAS

Por su parte, Vanessa de Velasco, piloto de Iberia y directora del Proyecto Aviadoras, pone el foco en “la necesidad de educar en corresponsabilidad”. Asimismo, destaca la importancia de “desarrollar la diversidad, las cualidades masculinas y femeninas que tienen tanto un hombre como una mujer”. Y resalta el empuje con el que llegan al sector aeronáutico las nuevas generaciones: “Son valientes, sin complejos ni ideas preconcebidas, con mucho empuje y ganas de cambiar las cosas”. Para Teresa Busto, directora de la planta de Airbus en Illescas (Toledo), cuatro son las claves: “Las propias mujeres, que se lo tienen que creer, formarse y saber dónde están y lo que quieren; las empresas, que deben promover programas para impulsar la igualdad entre hombres y mujeres, fijar objetivos claros y fomentar la conciliación y la flexibilidad; el Gobierno y las Administraciones, con leyes que faciliten el cambio; y la propia sociedad, haciendo caer las barreras y los bulos que aún existen”. Desde su punto de vista, “los jefes y las compañías tienen que arriesgarse y no prejuzgar; hay que ser solidario y luchar contra la injusticia, pero estableciendo objetivos”. Y trabajar para cumplir el mensaje que, cada vez más, se escucha en los colegios: si quieres, puedes.

TALENTO FEMENINO

VANESSA DE VELASCO // “Lo importante es que estés en el mercado”

“Me encantaban los aviones, viajar, no tener una oficina ni un horario fijo”. Así que decidió seguir los pasos de su padre y convertirse en piloto. Empezó a volar en los albores de la mayoría de edad y pasó cuatro años como instructora de vuelo de Aeromadrid. En 2003 entró en Iberia, donde trabaja como copiloto. “En esta profesión hay que ser rápida, decidida, no esperar. Normalmente, el tren pasa una vez porque la aviación va por ciclos y lo importante es que estés en el mercado”, dice.

ELENA MAYORAL // “En la carrera las mejores notas eran de mujeres”

Su padre era ingeniero industrial, y rechazó la Medicina por aprensiva. En la carrera, recuerda que “éramos pocos y las mejores notas eran de mujeres”. En 2002, aterrizó en Aena, en 2007 pasó a dirigir el aeropuerto de Valladolid, después, el de Ibiza y, desde 2013, Barajas (Madrid), el aeródromo español con más volumen de tráfico. En el grupo aeroportuario, “el 35% de la plantilla son mujeres y, en el Consejo de Dirección son el 50%”, señala.

ISABEL MAESTRE // “La autoridad aérea debe evolucionar con la industria”

Llegada a la aeronáutica por casualidad, lideró distintos proyectos de gestión aeroportuaria para Aena antes de dirigir la escuela de controladores aéreos de Senasa. En 2008 lanzó la Agencia Estatal de Seguridad Aérea: “Había que modernizar los servicios públicos, desde la supervisión de la seguridad hasta la económica o la operacional ante desafíos como el terrorismo; la industria aérea evoluciona muy rápido y la autoridad debe hacerlo también”.

CRISTINA CUERNO // “Influye mucho tu casa; el respaldo es determinante”

Fue la primera doctora española en Ingeniería Aeronáutica, la primera que sacó su plaza por oposición y una de las primeras catedráticas en el Departamento de Aeronaves y Vehículos Espaciales de la Universidad Politécnica de Madrid: “Influye mucho tu casa; yo era una niña muy curiosa y mis padres tenían mucho interés en abrir mi mente. Tener acceso constante a la cultura, la información y el conocimiento es determinante. Y también el respaldo”.

ESTEFANÍA MATESANZ // “En la industria no he vivido comentarios incómodos”

Ya en la carrera, comenzó a trabajar en la construcción aeroportuaria. Entró en Airbus en 2010 y en 2014 tomó las riendas del Colegio Oficial de Ingenieros Aeronáuticos de España. Fue la primera mujer y la persona más joven en conseguirlo. “El micromachismo está más extendido en la sociedad que en el sector aeronáutico; en la industria no he vivido comentarios ni situaciones incómodas”, reconoce.

TERESA BUSTO // “Los hombres que entrevisto siempre se consideran los mejores para el puesto”

Su carrera en Airbus la ha llevado a trabajar en Estados Unidos y Francia. En 2013 se convirtió en la primera mujer en dirigir una fábrica de Airbus en España. Así llegó a Illescas, donde trabajan unas mil personas. Desde entonces, uno de sus objetivos ha sido desarrollar el talento femenino: “Cuando entrevistaba a un hombre, me decía que era la mejor persona para el puesto. Si era una mujer, que le faltaba conocimiento o no estaba segura. Siempre empezaba con un ‘Es que’…”.

Fuente: revistasavia.com

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