El término ecolodge proviene de la palabra inglesa lodge que significa casa del guarda y se comenzó a utilizar para nombrar a los hoteles de los parques nacionales de Kenia, Costa Rica, porque estos eran pequeños alojamientos con pocas habitaciones, situados en áreas protegidas y que daban servicio a pocos huéspedes. 

Tambor Tropical, es un ejemplo de esta modalidad en la península de Nicoya, Costa Rica. El grupo Excelencias tuvo declaraciones exclusivas de su director, Juan Cruz Sandoval, durante la recién culminada edición de la Feria Expotur Costa Rica.

¿Por qué construyeron un ecolodge aquí en esta zona?

Se ha creído siempre que el turismo, especialmente el que atraemos a Costa Rica, es de bajo impacto, un turismo que tenga no solamente respeto, sino un gran aprecio por la naturaleza y eso es más o menos lo que hemos conseguido. Nuestro hotel está diseñado para parejas, dos viajeros por habitación, mayores de 16 años. La idea es que se convierta en un escape romántico donde las personas puedan reconectarse con su media naranja.

¿Cuántas habitaciones tienen ustedes, cuántas villas?

Son doce habitaciones en total. Son cabañas muy espaciosas, incluyendo los balcones son 80 metros cuadrados, pero son como 55 metros cuadrados internos. Menciono los balcones porque permiten tener una vista muy amplia del mar, incluso hemos levantado la cama para que desde esta misma se pueda ver el mar pues estamos localizados frente a la bahía.

Sus cabañas están construidas íntegramente de madera, absolutamente todos los utensilios son de madera y también parte del mobiliario, ¿es de una empresa que tiene su compañía?

Sí, esta todo construido en madera. La mayoría de las cosas las hacemos nosotros mismos con lo cual damos empleo a personas locales, construimos nuestro propio mobiliario, las lámparas, mesas de restaurantes y todo lo que se utiliza en las habitaciones, incluso cuando hemos hecho alguna construcción nueva como por ejemplo el lobby lo hemos hecho igual, con nuestra gente, con nuestro staff y me gustaría mencionar que tenemos nuestras fincas con plantaciones de teca, de melina y de mango, la teca y la melina como son reforestación muchas de las reparaciones o construcciones nuevas que hacemos las hacemos con esa madera.

Cuando nos referimos a las habitaciones que tienen, son cabañas de dos alturas. ¿Qué conceptos tienen para que estas sean independientes?

Son seis módulos con una habitación en el primer piso y otra en el segundo piso en cada uno, todas tienen vista al mar aunque por supuesto que la vista es un poco mejor en la del segundo piso, sin embargo las del primero se han logrado ubicar al ser módulos separados alrededor de la piscina, se han logrado ubicar de manera que tengan esa facilidad de ver y de estar en contacto no solo visual con el mar, sino también de escucharlo que es muy importante.

Ustedes tienen un precio promedio de unos 200 dólares por habitación casi por temporada. Cuando tienen que competir en los mercados internacionales, al estar tan separada esta propiedad de las rutas habituales, ¿cómo pueden atraer a las personas hacia aquí?

Tambor, nuestra bahía como tal, no es un destino turístico de los más conocidos ni siquiera en Costa Rica. Se ha convertido en un reto que asumimos hace varios años ya de ir posicionando ese destino pero hacerlo también por las causas correctas. Entonces hemos invertido mucho tiempo y mucha energía no solo como hotel, sino como comunidad, en trabajar en diferentes aspectos, uno de ellos el avistamiento de aves. Se ha logrado iniciar un grupo ya bastante grande que comenzó como los pajareros de Bahía Tambor, y ya se convirtieron en los pajareros de la península de Nicoya. Con un grupo de personas hemos logrado posicionarnos y nos estamos dando a conocer mucho en este mundo del avistamiento de aves. Segundo, con otro grupo de personas también de la comunidad, hemos logrado empezar un proyecto de protección de tortugas, a través del cual también hemos recibido turismo, algunos paquetes especiales de gente que le interesa la protección. Por supuesto que hay un componente de educación en ambos y a través de la protección de las tortugas que ya hemos liberado más de 17 mil tortuguitas en los últimos dos años, también hemos ido posicionándonos como destino. Otra tercera ha sido las actividades deportivas particularmente el voleibol de playa, que tenemos la infraestructura, tenemos toda la materia prima acá porque estamos frente al mar y a nivel comunitario se ha vuelto algo muy importante al punto de que hemos tenido representación en juegos deportivos nacionales con chicos de la comunidad que antes no hubieran tenido la oportunidad de hacerlo. Se trata de ir construyendo ese destino de a poco, como se construye una pirámide. Por supuesto que hay una necesidad de ir generando negocios pero al fin y al cabo nos interesa mucho que se vaya construyendo y también que sea sostenible en el tiempo y eso se logra educando siempre a la gente, en especial a los más jóvenes, para que cuando no estemos algunos de nosotros el pueblo se siga conociendo por eso y que más hoteles y más empresas de servicios de la zona, de nuestra pequeña comunidad vayan creyendo en esos conceptos, los vayan adoptando, y lejos de competir nos adaptemos, ya después el huésped, por precios, por gustos o por diferentes cosas, escogerá donde se queda pero que como comunidad se nos conozca por estas razones.

¿Quizás ustedes son el destino más exclusivo de Bahía Tambor?

En el caso de Bahía Tambor sí.

Dentro del golfo de Nicoya ¿cómo se clasificarían ustedes mismos?

En el caso de la península estamos en la liga de primeros establecimientos, habrá otros hoteles comparables en Santa Teresa, pero definitivamente estamos en la liga de primeros establecimientos sobre todo en categoría de hotelería boutique. Por ahí hay un hotel grande de unas 400 habitaciones, a ese lo saco un poco porque es otro esquema, pero dentro del nuestro estamos con cuatro o cinco hoteles de la zona, el único en Tambor somos nosotros, hay uno en una playa cercana que se llama Playa Quizales y luego hay un par en Montezuma y hay unos dos o tres más en Santa Teresa.

¿Cómo puede llegar hasta aquí un turista que llega a San José en avión?

Es muy fácil, hay dos formas y nosotros a veces sugerimos combinarlas. Definitivamente la más fácil es volar, tomas un vuelo doméstico desde la pista del aeropuerto internacional y llegas a la pista de aterrizaje de Tambor en 25 minutos. Nosotros como hotel damos un transfer gratuito que no le cuesta nada al huésped y lo traemos. Aquí hay formas de alquilar coches, no tienes que conducir necesariamente, lo puedes alquilar aquí en Tambor directamente y nuestra oficina puede ayudar con todo ese proceso. La otra forma es conducir, que sería una hora y 15 minutos más o menos del aeropuerto internacional a Punta Arenas , Punta Arenas es más o menos una hora y medio en ferry y luego media hora más para llegar acá. Hoy día la ventaja que tiene el ferry es que puedes comprar el ticket en línea y te garantizan el transfer, eso es importante porque a veces hay filas muy largas, etc.

¿Cuánto cuesta un pasaje aéreo?

Depende un poco de la aerolínea doméstica. En temporada alta ronda los 100-105 dólares una vía, sin embargo como hay competencias muchas veces encuentras paquetes especiales por 60-70 dólares una vía.

Fuente: caribbeannewsdigital.com

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