Marta Sanz Romero

La tecnología autónoma de la compañía Boeing podría permitir que los aviones estuvieran dirigidos por un solo piloto, donde ahora la norma exige que haya dos, incluso aumentando la seguridad de los vuelos, para terminar viajando en aviones completamente autónomos sin necesidad de tripulación, pero para esto aún habría que esperar bastante.

El segundo piloto en los aviones tiene una función de seguridad en caso de que al primer piloto le ocurriera algo. El segundo sería el encargado de mantener el avión volando y aterrizarlo, ya que el resto de la tripulación no tiene los conocimientos suficientes para realizar este trabajo. Algunas aerolíneas como Ryanair han sugerido en alguna ocasión la posibilidad de instruir al resto del personal del avión para que, en caso de emergencia, fueran ellos los que realizaran las maniobras necesarias.

Ahora la compañía Boeing está desarrollando una tecnología autónoma para que realice las funciones del segundo piloto. Los defensores de esta iniciativa recuerda que en 1980 el número de pilotos ya se redujo de tres a dos, eliminando el puesto de ingeniero de vuelo gracias a la mejora de tecnología de modelos como el Boeing 757.

La idea se implantaría primero en aviones de carga, aunque el propósito es pasar más adelante a los vuelos con más de 20 asientos, con la principal intención de solucionar la escasez de pilotos que ahora mismo sufre la industria y cuesta a la aerolíneas bastante dinero, llegando a ahorrar hasta 15 mil millones de dólares.

Según Daily Mail, el año pasado se publicó un informe que aseguraba que la gran parte del trabajo del piloto ya se había automatizado y que evitar los errores que puede cometer la mano humana podría suponer un aumento de seguridad para los vuelos. Actualmente los algoritmos utilizados por los sistemas automatizados ya se ocupan de controlar que los aviones no vuelen demasiado bajo y corregir la altura en caso de que sea necesario.

Otra idea para empezar este cambio hacía la automatización completa de los aviones es la posibilidad de situar a un piloto en remoto desde tierra que controlara el vuelo a distancia en caso de que fuera necesario. Además esto permitiría rediseñar la cabina para una solo piloto y simplificar los mandos con interfaces digitales más familiares para las nuevas generaciones, lo que aceleraría la formación de nuevos pilotos que tanta falta hace.

Así las compañías miran hacía un futuro con aviones completamente autónomos sin necesidad casi de tripulación, un futuro que según la compañía Thales legaría en el 2040. Aunque con las últimas noticias sobre fallos y accidentes de los coches autónomos es de esperar que los pasajeros se sientan recelosos de momento.

Fuente: Computer Hoy

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