Nuevas tecnologías, tendencias de consumo, segmentación, propuesta de valor y nuevos canales son algunos de los factores que favorecen la actividad de las agencias de viajes. Por el contrario, la falta de inversión en tecnología, la visión a corto plazo o la rigidez normativa son elementos que frenan a este sector, según se detalla en este reportaje de la Revista Hosteltur.

Estos son los factores que favorecen la actividad de las agencias de viajes:

Nuevas tecnologías

Las continuas novedades que aportan las tecnologías, tanto en internet como en los procesos de gestión y análisis, dotan a las empresas de distribución de herramientas que favorecen la oferta de productos de un modo cada vez focalizado.

Nuevas tendencias de consumo

Los nuevos hábitos de los consumidores constituyen un revulsivo para los distribuidores, que se esfuerzan por crear productos y ofertas a la altura de la demanda. También está motivando la aparición de nuevos actores que buscan su hueco.

Segmentación por productos y nichos de clientes

La concentración en grandes grupos de distribución que se está viviendo en los mercados norteamericano y europeo está generando que los distribuidores más pequeños se especialicen en determinados productos y nichos de mercado, que se están revelando como alternativas rentables.

Nuevos canales de comercialización

Las nuevas tecnologías están propiciando la aparición de nuevos canales de distribución, y también la popularización a través de internet de modelos que no son nuevos, pero que mantenía en bajos niveles por la falta de herramientas.

Concentraciones empresariales

El tamaño importa, sobre toda en las empresas cuyo negocio se sustenta en la tecnología, como las OTA. Un mayor tamaño les permite rentabilizar mejor las inversiones en desarrollos, y acceder a un mayor volumen de información y datos de consumidores.

Propuesta de valor clara

La percepción por parte del cliente de que se le está ofreciendo un valor diferencial es determinante. En unos casos será el precio, pero no siempre. Hay segmentos de mercado que buscan propuestas diversas en función de necesidades cambiantes.

Estos son los factores que frenan la actividad de las agencias de viajes:

Obsolescencia

La inacción ante los cambios en los hábitos de consumo y las nuevas tecnologías puede dejar a la empresa obsoleta y fuera del mercado. Mantenerse en los modelos anteriores es lo que ha llevado al cierre a un buen número de distribuidores.

Falta de inversión tecnológica

Las empresas que no comprendan que tienen que invertir en tecnología están abocadas al fracaso. Una tecnología que no necesariamente está al alcance sólo de los grandes, ya que es accesible mediante integración en grupos o estructuras horizontales.

Rigidez normativa

Los cambios que traen las nuevas tecnologías y la gran rapidez con que se suceden, están dejando obsoletas las normativas en materia de distribución turística. Una reacción rígida de las Administraciones sólo puede traer efectos negativos para todos, sin llegar a lograr sus objetivos de control.

Visión a corto plazo

Si bien la actividad turística es una de las más sensibles ante los acontecimientos externos, y las previsiones son complicadas de acometer con antelación, la visión cortoplacista a caballo del día a día impide acometer estrategias sostenibles.

Falta de formación

Hay empresas en las que la formación de sus equipos en las novedades tecnológicas y de hábitos de consumo, es una asignatura pendiente. La gran rotación en las plantillas y la consiguiente inestabilidad laboral no favorece la consolidación de modelos.

El reportaje completo se puede leer y descargar en este enlace.

Fuente: Hosteltur

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