Foto: Norwegian Argentina

En el mundo operan ya una veintena de estas empresas de bajo costo, dos de ellas en Argentina, pero lo que parece barato no suele serlo realmente. ¿Cómo funcionan las aerolíneas low cost?

Ya no es necesario pagar miles de pesos o cientos de dólares por un vuelo a Estados Unidos o a Asia. Al menos en Europa, donde las aerolíneas de bajo costo o “low cost” ya irrumpieron fuertemente en el mercado y ofrecen cada vez más vuelos de larga distancia. Sin embargo, los viajeros no deben guiarse únicamente por los precios que aparecen en las ofertas de las aerolíneas.

En todo el mundo hay alrededor de 20 empresas “low cost” que operan vuelos de corta y larga distancia, dos de las cuales ya operan con notable éxito en Argentina: Fly Bondy y Norwegian Air, que aterrizaron en 2018. Eurowings, que pertenece a la empresa alemana de aviación Lufthansa, la islandesa Wow Air, Norwegian o Scoot, una nueva aerolínea de bajo coste de Singapur, son algunas de estas compañías.

Los precios de los pasajes que publicitan estas empresas son muy tentadores, pero muchas cobran por cada servicio adicional. Por lo tanto, los viajeros deben contemplar costos adicionales por las valijas, el equipaje de mano, el servicio de abordo o la reserva de asientos. Por este motivo, los expertos recomienda comparar siempre el precio de todo el paquete. Muchas veces, volar con una aerolínea regular no es mucho más caro que con una empresa económica.

Las aerolíneas low cost consiguen bajar los precios en detrimento de la comodidad del pasajero. En general, estos aviones tienen más hileras de asientos y menos espacio entre las mismas. Según el experto en aviación alemán Heinrich Grossbongardt, a estas medidas se suma una política agresiva de reducción de costos de personal, que incluye el empleo de pilotos sin contratos fijos y trabajadores provenientes de países con niveles de salarios más bajos.

Fuente: Turismo.perfil.com

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