URIEN RIVEIRO

La política de abaratamiento de costes de combustible, aeronaves y personal les ha permitido bajar el precio de los billetes y desbancar a las aerolíneas tradicionales

Las compañías low cost han logrado desbancar en la última década a las aerolíneas tradicionales, que se han visto obligadas a adaptarse. De hecho, uno de cada dos pasajeros en España optó por este tipo de aerolíneas el año pasado. Así, nuestro país encabeza la lista de tráfico low cost en Europa (55%), según un estudio de Europair. La política de abaratamiento de costes impulsada por estas compañías -como Ryanair y EasyJet, las más demandadas- han hecho que dominen el espacio aéreo en el continente. Pero, ¿cómo consigue una empresa ser rentable con precios tan bajos?

Ahorro de combustible

El ahorro de combustible es una de las claves. Las compañías de bajo coste gastan menos en su repostaje, un riesgo muy rentable -dentro de los límites legales-, pero sujeto a posibles problemas. Según datos publicados en febrero de este año, la partida de carburante de Ryanair se redujo un 8% respecto a su ejercicio fiscal anterior, hasta los 1.515 millones de euros. «Hemos aprovechado la reciente debilidad de los precios del petróleo para extender nuestras coberturas de combustible hasta la primera mitad de 2018», explicaba entonces el consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary.

Costes extra

Los costes extra o 'ancillaries' característicos de estas compañías son un método inteligente para rentabilizar sus bajos precios. Desde cobrar por añadir una pieza de equipaje hasta hacerlo por elegir asiento para viajar con tu acompañante. En el caso de compañías como EasyJet, existe la opción de añadir una pieza de hasta 20 kilos, lo que subiría el precio casi 50 euros. Ésta, al igual que Ryanair, cobra desde hace unos años un sobrecoste por la elección del asiento -hasta 27 euros la primera y 15 euros la segunda- dentro de la aeronave. Pero los medios para inflar el bajo coste de este tipo de aerolíneas van más allá. Por un seguro de viaje en EasyJet, el pasajero puede llegar a abonar 58 euros, y por imprimir la tarjeta de embarque, Ryanair podría reembolsarse hasta 40 euros.

Menos personal

Las compañías 'low cost' decidieron buscar la rentabilidad reduciendo los costes de personal y en el espacio interior del avión. Menos auxiliares de vuelo en cabina, asientos más rígidos y livianos y menos espacio para las piernas. Al haber más filas para pasajeros, las aerolíneas pueden vender más billetes a un menor precio.Asimismo, en las 'low cost' predominan las operaciones de corto y medio radio, por lo que no necesitan pagar hoteles para que pernocte la tripulación. Además, los despegues y aterrizajes se hacen en el menor tiempo posible, ya que el avión gana dinero volando.

Un solo modelo de avión

Otra vía de ser más rentable es recurrir al uso de un solo modelo de avión. Es el caso de Ryanair, que únicamente vuela el Boeing 737 y cuenta con una flota total de 404 aeronaves de este tipo. Esto significa que los pilotos, ingenieros, mecánicos, azafatas y personal de operaciones no requieren una formación profesional diferente para cada nave, lo que supone un gran ahorro. Compañías tradicionales como Iberia estarían en el lado contrario, ya que, con una flota total de 246 unidades, cuenta con cinco tipos diferentes de aeronaves.

Fuente: El Mundo

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